Irán atacó la noche de ayer, tiempo local, dos comunidades cerca del principal centro de investigación nuclear de Israel, dejando edificios destrozados y un centenar de heridos, 10 de ellos en estado crítico, horas después de que la principal planta iraní de enriquecimiento nuclear fuera alcanzada de nuevo mientras la guerra en Medio Oriente toma un nuevo y peligroso rumbo al iniciar su cuarta semana.
Esta es la primera vez que el centro de investigación nuclear de Israel es atacado en los combates. El Ejército israelí dijo que no pudo interceptar los misiles que impactaron en las ciudades sureñas de Dimona y Arad.
"Es una noche muy difícil en la batalla por nuestro futuro", declaró el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado.
"Estamos determinados a continuar golpeando a nuestros enemigos en todos los frentes".
Antes, el jefe del Ejército israelí, el general Eyal Zamir, declaró que "esta guerra no está ni cerca de acabar".
Imágenes del servicio de emergencias de Israel mostraron un gran cráter junto a lo que parecían ser edificios de departamentos con las paredes exteriores arrancadas. El misil parecía haber impactado en un área abierta.
Los rescatistas dijeron que el impacto directo en Arad causó daños generalizados en al menos 10 edificios de departamentos, tres de ellos gravemente dañados y en peligro de colapsar. Al menos 64 personas fueron trasladadas a hospitales.
Dimona está a unos 20 kilómetros al oeste del centro de investigación nuclear y Arad a unos 35 kilómetros al norte.
Se piensa que Israel es la única nación de Medio Oriente con armas nucleares, aunque sus líderes se niegan a confirmar o negar su existencia. El organismo de control nuclear de Naciones Unidas dijo en X que no había recibido reportes de daños al centro israelí ni de niveles anormales de radiación.
"Si el régimen israelí no puede interceptar misiles en el área de Dimona, fuertemente protegida, esta es, operativamente, una señal de entrada en una nueva fase de la batalla", dijo en X el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, antes de que se difundiera la noticia del ataque en Arad.
Israel negó ser el responsable del ataque a la instalación nuclear de Natanz, casi 220 kilómetros al sureste de Teherán. La agencia noticiosa oficial del Poder Judicial iraní, Mizan, reportó que no hubo fuga alguna.