Este centro concentra no solo los casos de sífilis, sino también la mayor carga de infecciones sexuales
San Luis Potosí, SLP.- La alerta sanitaria en los centros penitenciarios de San Luis Potosí no se mide solo en cifras, sino en concentración, de los 25 casos de sífilis registrados en todo el sistema estatal, 22 se ubican en un mismo punto, el penal de La Pila. El dato no solo revela la enfermedad con mayor presencia entre la población privada de la libertad, sino que expone un foco específico donde la transmisión se ha intensificado.
La revisión de archivos realizada por autoridades penitenciarias y transparentada recientemente muestra un patrón claro, la sífilis encabeza los diagnósticos de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), muy por encima de otros padecimientos. En contraste, el VIH suma 17 casos en total —14 en la capital y 3 en la zona Huasteca—, mientras que la hepatitis apenas alcanza 2 registros en todo el estado.
El Centro Estatal de Reinserción Social de La Pila no solo concentra los casos de sífilis, sino también la mayor carga de enfermedades, 37 personas privadas de la libertad viven con algún diagnóstico de ITS. Llama la atención que, en este centro, las mujeres representan la mayoría de los casos, con 27 registros frente a 10 hombres, lo que abre interrogantes sobre condiciones diferenciadas de riesgo al interior del penal.
En contraste, el panorama en Ciudad Valles es menor en número, pero no menos relevante, los 7 casos detectados corresponden exclusivamente a hombres. Mientras tanto, otros centros penitenciarios como Rioverde, Tancanhuitz y Tamazunchale reportan, al menos oficialmente, cero contagios, lo que plantea dudas sobre si se trata de una realidad sanitaria distinta o de una falta de detección.
Ante este escenario, las autoridades aseguran que se mantienen protocolos de atención y contención, con acceso a tratamientos especializados a través de CAPASITS y el suministro de medicamentos antirretrovirales. Sin embargo, la concentración de casos en un solo penal evidencia que la estrategia preventiva enfrenta desafíos importantes, donde el acceso a información, diagnóstico oportuno y condiciones sanitarias adecuadas podrían marcar la diferencia entre el control y la propagación.