En el marco del centenario del nacimiento de Miguel León-Portilla (1926-2019), la Secretaría de Cultura, a través de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (Ucuvi), junto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, organizaron un homenaje para reconocer la vigencia de su pensamiento en la comprensión de la historia de Mesoamérica y la riqueza cultural de los pueblos originarios.
Durante la inauguración, el titular de la Ucuvi, Diego Prieto Hernández, destacó el compromiso del autor con las comunidades indígenas, así como su aporte a la construcción de un marco teórico que permitió comprender su cosmovisión desde una perspectiva más profunda.
El evento se llevó a cabo en el Museo Nacional de Culturas Populares, donde también se dio lectura a un mensaje de Ascención Hernández Triviño, quien recordó la dimensión humana del historiador y agradeció la realización de actos que mantienen viva su memoria.
Por su parte, el director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, Salvador Rueda Smithers, resaltó la influencia de obras como Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares y Antropología y culturas en peligro, en las que León-Portilla planteó una visión de Mesoamérica como una continuidad histórica, marcada por transformaciones y permanencias.
Asimismo, se destacó su colaboración con Fernando Horcasitas, con quien desarrolló trabajos fundamentales sobre la memoria indígena, como De Porfirio Díaz a Zapata. Memoria náhuatl de Milpa Alta, que contribuyeron a impulsar proyectos de historia oral en México.
El investigador Rodrigo Martínez Baracs también recordó las influencias que marcaron su pensamiento, como su tío Manuel Gamio y el sacerdote Ángel María Garibay, quien apoyó su emblemática tesis La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes.
Entre sus obras más influyentes, se mencionó Visión de los vencidos, un texto que permitió difundir la perspectiva indígena de la conquista de México, ampliando el interés por el mundo náhuatl tanto a nivel nacional como internacional.
Especialistas coincidieron en que la mayor aportación de León-Portilla fue acercar al público a su herencia cultural, integrando la tradición indígena con otras corrientes históricas, y promoviendo una comprensión más amplia de la identidad mexicana.