La cantante veracruzana Yuri abrió uno de los capítulos más sensibles de su vida al hablar sobre la depresión que enfrentó tras la muerte de su madre, Dulce Canseco, ocurrida en septiembre de 2015. En entrevista para Ventaneando, la intérprete confesó que atravesó un proceso emocional complejo que incluso la llevó a tener pensamientos autodestructivos.
A sus 62 años, Yuri explicó que la pérdida de su madre —quien además fue su representante y pieza clave en su carrera— detonó una crisis profunda. “Hubo un momento en el que dije: ‘Me quiero morir’”, relató, al recordar la intensidad del duelo que vivió en ese periodo.
La artista reconoció que, pese a contar con una sólida fe religiosa, esta no fue suficiente para enfrentar la situación emocional que atravesaba. Señaló que, aunque recurrió a la oración, no lograba salir del estado anímico en el que se encontraba, por lo que tomó la decisión de buscar ayuda profesional, un paso que calificó como determinante en su proceso de recuperación.
Durante la conversación, Yuri también abordó la relación que mantuvo con su madre desde el inicio de su carrera en la década de 1970. Describió una dinámica marcada por la disciplina y la exigencia, lo que derivó en episodios difíciles durante su juventud. Incluso recordó problemas de salud como anemia de tercer grado y desmayos provocados por rutinas estrictas y limitaciones en su alimentación.
Sin embargo, destacó que antes del fallecimiento de su madre logró una reconciliación que le permitió cerrar ciclos. “Pude despedirme en paz”, expresó, al señalar que con el tiempo logró valorar los aprendizajes que recibió, incluso en medio de situaciones complicadas.
A partir de su experiencia, Yuri hizo un llamado a hablar abiertamente sobre la depresión y a eliminar los estigmas en torno a la salud mental. Subrayó la importancia de acudir a terapia psicológica cuando el duelo o las emociones superan las herramientas personales, comparando este proceso con cualquier atención médica necesaria para el bienestar integral.