San Luis Potosí, SLP.- En medio de la expectativa por la próxima edición de la tradicional Procesión del Silencio, el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, dejó clara su postura, la participación en este acto no debe limitarse por cargos o posiciones públicas, sino entenderse como una manifestación abierta de fe. Esto surge luego de que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona confirmara su intención de integrarse a este evento emblemático de la Semana Santa.
Para el líder religioso, la esencia de la procesión no radica en quién asiste, sino en la motivación espiritual con la que se hace. Subrayó que cualquier persona, sin distinción, puede sumarse a este recorrido siempre que lo haga desde una convicción auténtica, recordando que el mensaje de Cristo es universal e incluyente.
En ese sentido, destacó que quienes se integran a las cofradías suelen estar atravesando procesos personales de reflexión o transformación, encontrando en la procesión un espacio de acompañamiento espiritual. Desde la diócesis, dijo, se busca respaldar estos caminos individuales de fe, fomentando un sentido de comunidad y renovación interior.
Además, resaltó el valor simbólico del recorrido, en el que cargar imágenes o caminar en silencio junto a otros creyentes no solo fortalece la espiritualidad, sino también genera vínculos humanos y momentos de introspección que trascienden lo religioso.
Sin embargo, el propio arzobispo adelantó que este año no podrá formar parte del evento. Sus actividades durante la Semana Santa lo llevarán a priorizar visitas a hospitales, en una labor pastoral enfocada en quienes atraviesan momentos de dolor, en sintonía con el significado profundo de estas fechas.