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Proyecto Fin del Mundo: Futurismo que saca carcajadas

Este filme futurista cuenta con los elementos del género: efectos, acción, suspenso; pero también, encanto y cierta melcocha

Es casi inevitable. Cuando escuchamos hablar de una película futurista, prevemos lo peor: todas las plagas han caído sobre la Tierra, hemos sido castigados con fenómenos naturales fatídicos, la humanidad está en riesgo o ya de plano, extinta. Qué optimismo.
 
 Llega una cinta que trae un tema similar pero un tratamiento diferencial: Proyecto Fin del Mundo.
 
 Ryland Grace (Ryan Gosling) divierte a sus alumnos. Su clase de física no es la típica de flojera, es interactiva e interesante. Hay dudas sobre una cuestión preocupante: el calor del sol está disminuyendo, pero Grace hace bromas y trata de hacer la situación más liviana. Pronto, la situación llegará a la puerta de su casa.
 
 Lord y Miller hacen una buena adaptación del libro homónimo de Andy Weir, donde, como audiencia, vamos conociendo al protagonista, al mismo tiempo que él recuerda y se (re)conoce a sí mismo. Esto resulta ameno, pues avanzamos conectando los puntos narrativos.
 
Lo primero que entusiasma a los amantes de la ciencia ficción, es gozar con los efectos especiales y espaciales: naves, gravedad cero, comida rara y montones de gadgets.
 
 No saldrán decepcionados: hay de a montón, e incluso los que no somos fanáticos del sci-fi, disfrutamos la increíble fotografía y ambientación. El diseño de producción está sensacional.
 
 Como en tantas otras películas sobre el inmenso universo, esta historia tiene una fuerte fibra existencial, sobre lo minúsculos que somos y lo solos que podemos estar. La necesidad de conectar con algo con alguien más.
 
 Interpretando al astronauta solitario está Ryan Gosling, poseedor de ese desparpajo solemne, capaz de hacer comedia de la forma más seria. Tiene montones de buenas puntadas, que nos sacan carcajadas.
 
 Este filme futurista cuenta con los elementos del género: efectos, acción, suspenso; pero también, encanto y cierta melcocha. No es la distopía que acongoja. Esta hecha para que la audiencia goce y lo logra.
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