Soledad de Graciano Sánchez, SLP.- Una vez que bajen los reflectores de la Feria Nacional de la Enchilada, el gobierno de Soledad entrará en una etapa menos festiva y más incómoda, la revisión interna. El alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz confirmó que habrá al menos cuatro movimientos en su gabinete, en lo que parece más una reacción a fallas acumuladas que un simple relevo administrativo.
El propio edil reconoció que las áreas con mayor contacto ciudadano no están respondiendo como deberían. Detrás del anuncio se asoma un problema recurrente, servicios que no llegan a tiempo, quejas que se repiten y una percepción pública que comienza a tensarse. Los cambios, más que preventivos, evidencian que la presión social ya alcanzó a varias dependencias.
Navarro no solo habló de ajustes, sino de un fenómeno interno que suele ser más difícil de corregir, la complacencia. Admitió que algunos equipos han bajado el ritmo, confiados en que la inercia del gobierno y una imagen aún favorable les permite operar sin exigencia. Esa “zona de confort”, como la definió, terminó por convertirse en un lastre para la eficiencia institucional.
El reacomodo incluirá enroques y posibles perfiles externos, lo que abre la puerta a una renovación parcial, pero también plantea dudas sobre si los cambios serán de fondo o solo de forma. El reto no es menor, más que mover piezas, el gobierno deberá demostrar que puede corregir inercias y responder a una ciudadanía que ya empezó a notar las grietas en la operación diaria.