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Ucrania, entre los riesgos económicos de la guerra en Irán y dudas del préstamo de la UE

La guerra en Oriente Medio pasa factura a la economía de Ucrania al acelerar la inflación y Kiev estudia opciones para financiar gastos esenciales de defensa y sociales en caso de que el préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea (UE) sea bloqueado.
 
Los precios del combustible en Ucrania han subido entre un 10 % y un 20 % desde que el 28 de febrero comenzó la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias regionales de Teherán, en un contexto de devaluación de la grivna -la moneda ucraniana- y creciente incertidumbre.
 
Para amortiguar el impacto en los hogares, el Gobierno prepara una compensación parcial para los conductores mediante programas de reembolso por la compra de combustible, además de ayudas de 1.500 grivnas (unos 30 euros) para cerca de 13 millones de ciudadanos más vulnerables.
 
Sin embargo, los críticos advierten de que servirán de poco para frenar las subidas de precios, al tiempo que supondrán una carga para el ya ajustado presupuesto estatal.
 
 
Riesgos crecientes
Según el Instituto KSE de la Escuela de Economía de Kiev, Ucrania sufrió un "déficit crítico" en la ayuda internacional en febrero ya que solo llegaron unos 1.250 millones de euros, en lugar de los 2.950 millones esperados.
 
Esto se tradujo en un déficit mensual dos veces superior al previsto, de alrededor de 1.540 millones de euros, ya que los ingresos fiscales de Ucrania solo cubren aproximadamente el 57 % de sus gastos.
 
La grivna ha seguido debilitándose en un contexto de producción industrial estancada y un déficit comercial cada vez mayor.
 
Los expertos señalan que las reservas internacionales del Banco Nacional, que superan los 47.000 millones de euros, probablemente absorberán gran parte de la presión y evitarán una depreciación desordenada.
 
Sin embargo, la relativa estabilidad económica depende en gran medida de la financiación externa sostenida y de la evolución de la guerra.
 
Entre los principales riesgos se encuentran el bloqueo de la ayuda de la UE por parte de Hungría, la escalada de las hostilidades y nuevos daños a la infraestructura energética.
 
 
Incertidumbre sobre un préstamo vital
El préstamo prometido por la UE, de 90.000 millones de euros, sigue siendo la piedra angular de la capacidad de Ucrania para cumplir sus obligaciones sociales y defenderse -dado que la defensa representa el 60 % del gasto público-.
 
Kiev espera recibir los primeros tramos en la primera semana de abril, pero el mecanismo de desembolso es incierto debido a los vetos de Hungría, vinculados a la interrupción del tránsito de petróleo ruso a través de Ucrania tras un ataque ruso al oleoducto Druzhba, a pesar de que Budapest dio su visto bueno al crédito en diciembre.
 
El futuro del préstamo se debatirá en el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE en Bruselas el lunes. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha señalado que entregarán los fondos "de una forma u otra".
 
Con todo, Ucrania ya está preparando un 'Plan B', según el gobernador del Banco Nacional, Andrí Pishní.
 
Pishní esbozó dos opciones principales: aumentar la deuda en el mercado nacional o financiar directamente las necesidades presupuestarias mediante la emisión de dinero.
 
Los expertos dudan de que el endeudamiento interno pueda cubrir el déficit a la escala necesaria, mientras que una emisión a gran escala aceleraría drásticamente la inflación.
 
 
Posibles consecuencias
Cualquier retraso en el préstamo de la UE tendría un impacto aún mayor dado que el aumento de los precios del petróleo por la guerra en Oriente Medio incrementará los ingresos de Rusia, fundamentales para su capacidad de mantener la guerra contra Ucrania.
 
La escasez de fondos tendrá un impacto directo en el Ejército ucraniano, afirmó Lyubov Shipovich, directora de la Fundación Dignitas, que apoya la defensa ucraniana, en un podcast para el Centro de Estrategia Económica (CES).
 
"Cuando carecemos de fondos para invertir en tecnología, perdemos más vidas (de nuestros soldados)", subrayó.
 
El CES señaló, sin embargo, que la reciente aprobación del préstamo del FMI a Ucrania por valor de 8.100 millones de dólares y la llegada del primer tramo a principios de marzo son señales de confianza en que la UE acabará prestando su apoyo, evitando así una catástrofe financiera.
 
Según el CES, el préstamo del FMI actúa como un "ancla" para otras ayudas.
 
Si bien los 90.000 millones de euros son cruciales para cubrir el déficit presupuestario previsto de 119.000 millones de euros durante los próximos cuatro años, Kiev también podría contar con el respaldo de instituciones como el Banco Mundial y los gobiernos de los países que siguen comprometidos con el apoyo a Ucrania. 
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