San Luis Potosí, SLP. — Tras las movilizaciones por el Día Internacional de la Mujer, la historiadora y cronista de la ciudad, María Isabel Monroy Castillo, hizo un llamado a encauzar las expresiones de protesta hacia enfoques más constructivos que no comprometan la integridad de los monumentos históricos. Lo anterior, luego de que el Templo del Sagrario, una de las joyas arquitectónicas más importantes de la capital, resultara con daños severos.
La investigadora destacó que este recinto, ubicado en el corazón del Centro Histórico, es una muestra única del estilo barroco no solo en la entidad, sino en toda la región norte de México, lo que le otorga un valor patrimonial incalculable.
Pese a reconocer la legitimidad de las demandas de las mujeres participantes en el 8M, Monroy Castillo lamentó la afectación física al inmueble, el cual terminó cubierto de pintas e iconoclasia. Especial mención recibió la destrucción de la cruz de piedra, que aunque se aclaró que no es de origen fundacional, su pérdida representa un agravio a la armonía visual y simbólica del conjunto.
"Yo creo que si van a continuar ese tipo de expresiones, deben ser más propositivas y no destructivas", expresó la historiadora, subrayando que el patrimonio debe preservarse como un testimonio intacto que pertenece a todas las generaciones.
Ante la magnitud de los daños, el centro local del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya ha puesto en marcha los peritajes correspondientes. Estos estudios permitirán dimensionar técnicamente la afectación en la cantera y los elementos ornamentales para iniciar, a la brevedad, los trabajos de limpieza y restauración especializada.
La cronista concluyó que la protección del patrimonio no debe estar reñida con la libertad de expresión, pero enfatizó que la riqueza arquitectónica de San Luis Potosí es un recurso no renovable que define la identidad de la ciudad ante el mundo.