A casi tres años de la muerte del cantante Julián Figueroa, la batalla legal por su herencia continúa sumando capítulos complejos que involucran a los estados de Morelos y Guerrero. Mientras el juicio sucesorio principal se lleva a cabo en Cuernavaca, una nueva controversia se ha desatado tras un peritaje que cuestiona la autenticidad de la firma del notario que elaboró su testamento. Esta situación ha puesto en el centro del debate la validez del documento y las intenciones detrás del legado de Figueroa.
El proceso legal comenzó tras el fallecimiento del artista en 2023, dejando una herencia que supuestamente otorga a su hijo, José Julián, la titularidad de la fortuna del cantante. Sin embargo, la viuda de Figueroa, Imelda Garza Tuñón, ha impugnado el testamento, lo que ha dado pie a una serie de enfrentamientos legales y mediáticos. La viuda argumenta que el testamento es apócrifo, señalando una posible falsificación de la firma de su difunto esposo y una discrepancia geográfica en el lugar donde supuestamente se firmó el documento.
La controversia también ha trascendido hasta el estado de Guerrero, donde la notaría encargada de redactar el testamento ha sido objeto de un proceso legal. Recientemente, un peritaje técnico fue presentado en el que se pone en duda la autenticidad de la firma del notario que validó el testamento, añadiendo más incertidumbre al caso. Este procedimiento se lleva a cabo de manera independiente al juicio sucesorio en Morelos y ha sido confirmado por la propia Maribel Guardia, madre de Julián Figueroa, quien aclaró a través de sus redes sociales que su familia no está involucrada en este nuevo proceso.
Por su parte, Guardia y su esposo, Marco Chacón, han defendido la legitimidad del testamento, afirmando que el cantante actuó conforme a su voluntad y que el propósito principal era asegurar el bienestar de su hijo José Julián. En diversas audiencias, la pareja de Maribel Guardia ha sido testigo de las diligencias y ha respaldado, con su presencia y declaración, la validez del documento ante las autoridades. En uno de los testimonios más recientes, Guardia expresó su convencimiento de que el testamento refleja la auténtica intención de su hijo.
El juicio sucesorio, que ha transcurrido entre largos trámites legales, ha generado múltiples audiencias, algunas de hasta diez horas de duración. Las pruebas presentadas hasta el momento incluyen diversos peritajes y documentos, que están siendo analizados por las autoridades de Morelos. La postura de Garza Tuñón sigue siendo la impugnación total del testamento, mientras que la de Guardia defiende su autenticidad y validez.
El pasado 5 de marzo de 2026, Maribel Guardia fue vista nuevamente en la Fiscalía de Morelos, donde participó en una de las diligencias más recientes del caso. A medida que avanza el proceso, las autoridades deberán determinar si las acusaciones de falsificación de firma y otros argumentos presentados por la viuda tienen fundamento, o si, por el contrario, la voluntad de Julián Figueroa queda plasmada en el testamento tal y como lo ha defendido su madre.
La resolución del juicio sucesorio de Julián Figueroa no solo marcará el futuro legal de la herencia del cantante, sino que también pondrá fin a una disputa que ha sido seguida con gran interés tanto por los medios de comunicación como por los seguidores del artista, quienes esperan que el legado de Figueroa sea respetado conforme a su voluntad.