La actriz Nicole Kidman aseguró que se siente "agradecida con su familia" tras su divorcio de Keith Urban, con quien compartió casi dos décadas de matrimonio.
En una entrevista para Variety, la protagonista de Babygirl y Ojos Bien Cerrados afirmó que su prioridad en medio de la separación ha sido preservar la unidad familiar junto a sus hijas Sunday, de 17 años, y Faith, de 15.
"Siempre voy a ir hacia lo bueno. Lo que agradezco es a mi familia, mantenerla como está y seguir adelante. Eso es todo. De todo lo demás no hablo por respeto", afirmó la actriz. "Me quedo en la idea de: 'Somos una familia', y así seguiremos siendo. Mis hermosas niñas, que de repente son mujeres".
Kidman solicitó el divorcio de Urban en septiembre del año pasado, un proceso personal que la llevó a mantenerse alejada del foco público durante varios meses.
"El año pasado estuve callada. Tenía otras cosas que hacer. Estaba encerrada en mí misma", confesó la actriz, de 58 años.
La pareja se casó en junio de 2006 tras conocerse en la G'Day USA Gala, convirtiéndose durante años en una de las relaciones más visibles de la industria del entretenimiento.
En los primeros meses de su matrimonio, Kidman organizó una intervención para ayudar a Urban a enfrentar sus problemas de adicción, lo que llevó al cantante a ingresar a rehabilitación.
Con el paso del tiempo, el músico reconoció públicamente que la actriz fue una figura clave en su proceso de recuperación y sobriedad, algo que destacó cuando ella recibió el AFI Life Achievement Award en 2024.
Mientras atraviesa esta nueva etapa personal, Kidman se prepara para un intenso año profesional con el estreno de la serie Scarpetta, que debuta este miércoles.
Además, la actriz participará en la secuela de Practical Magic, tendrá un papel en Young People, del director Osgood Perkins, y regresará a la televisión con la tercera temporada de Lioness, producida por Taylor Sheridan.