Ajeno a la disposición que tenía en los últimos meses, cuando todavía estaba al frente de la bancada de Morena, el senador Adán Augusto López se escabulló de la prensa.
En un movimiento que desconcertó a muchos, el tabasqueño se apersonó en el salón de sesiones, registró su presencia en el tablero electrónico y salió del recinto.
La prensa se le acercó para entrevistarlo sobre un presunto vínculo con Hernán Bermúdez, líder de la Barredora, la organización criminal que operó cuando era Gobernador de Tabasco.
"Ya no doy entrevistas", se zafó el ex Secretario de Gobernación y apuró el paso hacia una de las salidas laterales. Bajó las escaleras y personal de resguardo le abrió una reja para salir a Paseo de Reforma, donde acompañado por una persona, abordaría un taxi.
Luego se supo que regresó al pleno; de hecho, el tablero electrónico registró al menos tres votos suyos.