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En Rioverde sustituyen marcha por 'tendedero' de denuncia

La decisión de no convocar a una marcha este año respondió a un posicionamiento político y de autocuidado

Rioverde, SLP. — Este 2026, el eco de la lucha por la igualdad y la seguridad de las mujeres en la Zona Media tomó un matiz distinto. Tras años de encabezar movilizaciones masivas que conectaban a Ciudad Fernández con Rioverde, el colectivo Libres y Sororas optó por una nueva ruta de protesta: el silencio combativo y la denuncia directa a través de un "tendedero" pacífico.
 
La tradicional imagen de contingentes integrados por madres con carriolas, profesionistas y estudiantes recorriendo las calles principales fue sustituida por una instalación estratégica destinada a visibilizar problemáticas estructurales. En este espacio, un grupo de mujeres expuso nombres y rostros de deudores de pensión alimenticia, acosadores y agresores, además de rendir tributo a las víctimas de feminicidio en la región bajo una exigencia innegociable de justicia.
 
La decisión de no convocar a una marcha este año respondió a un posicionamiento político y de autocuidado. El colectivo señaló que la intención fue eliminar cualquier narrativa gubernamental que centre la atención en el gasto de reparación de daños materiales, desplazando el foco de lo que realmente importa: la atención a las víctimas.
 
“No queremos que el gobierno tenga excusas este año sobre el dinero que se gasta en ‘reparar la iconoclasia’. Exigimos transparencia ante los fondos públicos y que esos recursos se destinen a los centros que ayudan a mujeres en situación de violencia”, puntualizaron las representantes.
 
A esta postura se sumó un factor de protección interna, pues el colectivo decidió priorizar la seguridad e integridad de sus integrantes tras las jornadas de años anteriores.
 
Aunque la participación fue más reducida en comparación con las marchas multitudinarias, el impacto del tendedero cumplió su objetivo de señalar directamente las omisiones del sistema judicial y el abandono social. Para las asistentes, este cambio de estrategia no significa un paso atrás, sino una evolución de la protesta que busca obligar a las instituciones a rendir cuentas sobre el destino del presupuesto público y la efectividad de las políticas de género en la Zona Media.
 
La jornada concluyó como un ejercicio de resistencia pacífica, dejando claro que, con o sin marcha, la exigencia por una vida libre de violencia permanece vigente en el corazón de Rioverde y sus alrededores.
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