San Luis Potosí, SLP. — La planta de la armadora alemana BMW en San Luis Potosí atraviesa un arranque de año complicado al registrar su segunda caída severa y consecutiva en la producción de vehículos ligeros. De acuerdo con el reporte más reciente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y el INEGI, la firma sufrió un descenso del 52.2% durante el primer bimestre de 2026.
Las cifras detallan que, entre enero y febrero, la compañía logró ensamblar apenas 8,892 vehículos, una cifra significativamente menor a las 18,592 unidades que reportó en el mismo periodo de 2025. El mes de febrero fue especialmente crítico para la planta potosina, mostrando una de las disminuciones más pronunciadas en el registro nacional con una caída del 83.9%, al pasar de 8,876 unidades el año pasado a solo 1,431 en el presente ejercicio.
El desplome no se limitó a las líneas de montaje, sino que se extendió de forma estrepitosa al área de comercio exterior. Durante febrero, las exportaciones de BMW sufrieron una baja del 96.6%, enviando apenas 288 vehículos al extranjero frente a los 8,365 reportados en febrero de 2025. Al cierre del primer bimestre, el balance acumulado de exportaciones muestra un retroceso del 37.4%, con un total de 7,330 unidades enviadas a mercados internacionales.
A nivel nacional, el panorama de la industria automotriz se mantiene con una ligera tendencia a la baja, con una producción total de 625,774 vehículos ligeros, lo que representa un retroceso marginal del 0.58% respecto al año previo. No obstante, el estado potosino sigue siendo protagonista gracias al desempeño de General Motors. La planta estadounidense instalada en la entidad se posicionó como la líder absoluta de producción en el país con 142,912 unidades, superando a Nissan, que alcanzó las 82,329, y a Ford con 66,800 unidades ensambladas.
Finalmente, el reporte del INEGI indicó que el total de vehículos ligeros exportados por México en este primer bimestre sumó 485,426 unidades, cifra que refleja la resiliencia del sector a pesar de los ajustes operativos y las caídas puntuales registradas en armadoras de gama alta como la alemana instalada en territorio potosino.