México forma parte ya de un gran hito de la conservación a nivel mundial, con la colocación de diminutos transmisores de alta tecnología, del tamaño de un grano de arroz, en el tórax de 172 ejemplares de mariposa monarca (Danaus plexippus) en los santuarios de hibernación del Estado de México y Michoacán, que ayudarán a definir con exactitud sus hábitos y las rutas migratorias de regreso a sus lugares de origen en Estados Unidos y Canadá.
En entrevista con Excélsior, Eduardo Rendón, director de Ecosistemas Terrestres del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF México), reveló que hasta el momento se han instalado 160 transmisores y la próxima semana se pondrán 12 más, en un trabajo conjunto con el equipo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Explicó que 50% de los transmisores que funcionan con pequeñas celdas solares y emiten señales en tiempo real vía Bluetooth, se colocaron en machos (que se distinguen por tener dos puntos negros en las alas posteriores), y otro 50% en hembras, en siete santuarios mexicanos.
Detalló que los ejemplares fueron seleccionados luego de confirmar que tenían buena condición física, talla y peso, para asegurar que pudieran realizar el viaje completo de vuelta al norte de más de cuatro mil kilómetros.
"Lo que hicimos en El Rosario fue etiquetar 20 hembras, 20 machos, y así continuamos en La Mesa; en Sierra Chincua; en el Ejido Cerro Prieto; en Crescencio Morales y en Lomas de Aparicio, que es una nueva colonia, por cierto; entonces la idea es distribuir nuestra muestra sistemáticamente”, señaló.
PRIMEROS HALLAZGOS
El biólogo Eduardo Rendón, candidato a doctor en Ecología, destacó que los transmisores de 60 miligramos de peso y cinco centímetros de largo (hasta la punta de la antena), desarrollados por Cellular Tracking Technologies, arrojaron los primeros resultados con las monarca etiquetadas en México.
Adelantó que se pudo confirmar que hay interconexión entre las distintas colonias, que son utilizadas por las mariposas como estaciones de descanso durante el viaje.
Comentó que además se corroboró que los vuelos de la monarca son individuales, no son en grupo, y carecen de un patrón definido para migrar en conjunto; “cada mariposa lo hace respondiendo a su propia ecología”.
Sólo que son tantas que hay ocasiones que se juntan en lugares particulares y pareciera que vuelan en grupo.
No existe como un contacto social para ponerse de acuerdo de irse juntas al otro día o ese tipo de cosas, nada, cada monarca hace su vuelo individual”, puntualizó.
El director de Ecosistemas Terrestres de WWF México, precisó que desde mediados de febrero inició el viaje de las mariposas monarca hacia Estados Unidos y Canadá, y se pudo comenzar a mapear la ruta de regreso, gracias a la colocación de los transmisores, que se detectan a través de la aplicación para teléfonos celulares disponible para todo público Project Monarch.
Con base en la última localización registrada a través de la App, las mariposas monarca son encabezadas por la marcada en la Sierra Chincha como CHI010, un macho que vuela entre la Reserva de la biosfera Sierra Gorda, en Guanajuato, y la reserva estatal Real de Guadalcázar, en San Luis Potosí.
Eduardo Rendón indicó que, al parecer, los patrones de migración no son tan “idealizados” como se pensaban y, en algunos casos, las monarcas hacen como un zigzag y en otros casos un arco muy definido hacia el sur de los Estados Unidos para llegar a Texas.
"Seguramente de subida, en la migración de primavera están buscando alimento que les ayude a volar y también para reproducirse al llegar al norte, por eso es tan importante tener ecosistemas sanos, jardines de polinizadores y plantas con flores en su ruta”, manifestó.