Ciudad Fernández, SLP. — Lo que comenzó como un sueño entre vecinos es hoy una realidad palpable en la localidad de Buena Vista, anexa al ejido de La Loma. Con el corte del listón inaugural, los habitantes de la zona entregaron formalmente una cancha de fútbol rápido reglamentaria, una obra que destaca por haber sido edificada sin depender totalmente de presupuestos gubernamentales, sino del esfuerzo compartido de su gente.
La infraestructura, que cuenta con equipamiento digno para la práctica deportiva de alto nivel, fue posible gracias a un esquema de colaboración ejemplar: mientras los residentes locales aportaron mano de obra a través de intensas jornadas de faena, la comunidad de migrantes potosinos en Estados Unidos financió el proyecto.
El papel de los connacionales fue determinante. Desde diversas ciudades de la Unión Americana, los paisanos originarios de Buena Vista enviaron los donativos económicos necesarios para la adquisición de materiales y equipamiento profesional.
"Podremos salir de la tierra que nos vio nacer, pero nuestro terruño nunca saldrá de nuestro corazón", expresaron representantes de la comunidad migrante, quienes reafirmaron su compromiso de seguir impulsando oportunidades para las nuevas generaciones que se quedan en casa.
La nueva cancha no solo es un espacio de recreación, sino una herramienta de prevención social. Con medidas reglamentarias, permitirá la organización de torneos locales y regionales, ofreciendo a los niños y jóvenes un entorno seguro y digno para el sano esparcimiento, alejándolos de conductas de riesgo.
Este proyecto en el ejido de La Loma se suma a la lista de obras de impacto social que las comunidades rurales de la Zona Media están logrando mediante la autogestión. Los habitantes señalaron que este es solo el primer paso de una serie de mejoras que planean realizar para elevar la calidad de vida en su hogar, demostrando que la unión entre quienes están fuera y quienes se quedan es el motor más fuerte para el desarrollo local.