San Luis Potosí, SLP.- En el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre las Autolesiones, se busca visibilizar las autolesiones y fomentar la comprensión, la empatía y el apoyo hacia las personas que atraviesan este tipo de conductas. Señaló la Lic. Leticia Yadira Beltrán Dufour, Responsable Estatal de Difusión de Salud Mental y Adicciones de los Servicios de Salud de San Luis Potosí.
Dijo que las autolesiones suelen estar relacionadas con dificultades para manejar emociones intensas como tristeza, enojo, ansiedad, culpa o vacío emocional. En muchos casos, representan una forma de expresar dolor psicológico o de intentar aliviar temporalmente una carga emocional abrumadora. Las autolesiones constituyen una señal de sufrimiento que requiere atención, escucha y acompañamiento.
Beltrán Dufour, dijo que hablar de prevención de las autolesiones es comprender el sufrimiento que hay detrás y actuar desde el cuidado y la protección. Fortalecer los factores protectores es una de las estrategias más efectivas de prevención, a continuación se mencionan algunos, que se pueden trabajar con diferentes estrategias por parte de las instituciones educativas y en las familias: crear vínculos afectivos seguros; instrumentar habilidades para expresar emociones; escuchar y validar; promover redes de apoyo; tener adultos disponibles y confiables; y fomentar ambientes escolares y familiares respetuosos.
El propósito central de conmemorar el 1 de marzo como Día de Concienciación sobre las Autolesiones es para contribuir a romper mitos y prejuicios, como la creencia de que las autolesiones se realizan únicamente para llamar la atención. Por el contrario, la evidencia muestra que muchas personas que se autolesionan lo hacen en silencio, sin que quienes les rodean se percatan de lo que están viviendo. Por ello, la sensibilización social resulta fundamental para promover entornos más comprensivos, donde las personas puedan hablar de sus emociones y buscar ayuda sin temor a ser juzgadas.
Cuando una persona cuenta con estos apoyos, disminuye la necesidad de recurrir al daño para aliviar el malestar emocional. La familia es fundamental en la prevención. Algunas acciones importantes son: escuchar sin juzgar ni minimizar lo que la niña, niño o adolescente siente; validar las emociones, aunque no se comprendan del todo; evitar frases como “no es para tanto” o “échale ganas”; estar atentos a cambios de comportamiento, aislamiento o tristeza persistente; fomentar la comunicación abierta y cotidiana; y buscar apoyo profesional oportunamente cuando algo preocupa.
Finalmente, Yadira Beltrán aseguró que las autolesiones no definen a la persona. Son una señal de que algo duele por dentro y no ha encontrado otra forma de expresarse. La prevención comienza cuando: dejamos de juzgar, aprendemos a escuchar, fortalecemos los vínculos y pedimos ayuda a tiempo. Un adulto que observa, escucha y acompaña puede marcar la diferencia. Cuidar la salud mental es una tarea compartida entre familia, escuela y comunidad. Comunícate a la Línea de La Vida 800 911 2000.