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Indepi detecta 'coyotaje' artesanal

Intermediarios lucran con la necesidad en comunidades

San Luis Potosí, SLP.- El problema se da principalmente con la estantería, es decir, la producción y elaboración de tapetes o alfombras de fibra vegetal, donde los compradores adquieren el producto en 50 o 60 pesos y luego lo ofertan en el mercado entre 300 y 500 pesos. En ese amplio margen, denuncian autoridades estatales, se esconde una práctica que golpea directamente el ingreso y el patrimonio cultural de las comunidades originarias.
 
La directora del Instituto de Desarrollo Humano y Social de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado (Indepi), Bernarda Reyes Hernández, advirtió que se ha detectado la presencia de intermediarios que compran a bajo precio las artesanías en comunidades indígenas y posteriormente las revenden a un costo mucho mayor.
 
Así la directora de INDEPI Bernarda Reyes, señaló que incluso hay quienes acuden directamente hasta las comunidades para realizar las compras, aprovechando la necesidad económica y la falta de información sobre derechos comerciales.
 
“Entonces en ese margen bueno hay un creemos nosotros que hasta un cuanto de injusticia en este tema de intermediarios” expresa la titular del INDEPI.
 
Aunque reconoció que el conocimiento artesanal se fortalece de generación en generación, Reyes Hernández lamentó que la verdadera dificultad para los pueblos y comunidades originarias surge al momento de comercializar sus creaciones, donde quedan en desventaja frente a terceros que controlan el mercado.
 
La funcionaria informó que han identificado al menos dos o tres casos específicos relacionados con estas prácticas y que actualmente se impulsa capacitación en materia de derechos y protección del patrimonio cultural.
 
En ese contexto, detalló que al menos tres artesanos de la comunidad indígena Xi’úi han solicitado acompañamiento al instituto tras ser víctimas de intentos de terceros por apropiarse y comercializar sus productos bajo otro nombre.
 
Estos casos fueron detectados durante las jornadas de capacitación que el organismo realiza en distintas regiones del estado. “Llevamos la tercera jornada de capacitación en lo que va del año, primero en derechos generales de los pueblos indígenas y posteriormente en el cuidado del patrimonio, que resulta fundamental”, explicó.
 
Durante estos encuentros, los propios artesanos han expresado su preocupación por personas que, aprovechándose de la confianza o del desconocimiento sobre derechos de autor y propiedad colectiva, buscan registrar o difundir diseños y técnicas como si fueran propios.
 
Ante ello, el instituto ha reforzado la orientación sobre la importancia de proteger el patrimonio cultural, promover la firma de consentimientos informados para la difusión de diseños y productos, y puso en marcha una plataforma digital que brinda acceso a información sobre derechos y mecanismos de defensa.
 
Si bien los casos detectados son pocos hasta ahora, Reyes Hernández subrayó que el tema exige cooperación y fortalecimiento institucional, tanto a nivel estatal como federal, para consolidar un esquema integral que garantice desarrollo justo y protección efectiva para los artesanos indígenas, cuyo trabajo —más allá del precio— representa identidad, historia y resistencia cultural.
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