Tras la confrontación con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que derivó en el abatimiento de Nemesio Oseguera, "El Mencho", Moody's Ratings advirtió que, aunque no prevé efectos económicos negativos graves por los enfrentamientos del Gobierno con los cárteles, la violencia sí incide en el perfil crediticio de México.
"Mientras la violencia se limite a áreas no críticas para la actividad macroeconómica -como industria, manufactura o turismo- no anticipamos implicaciones crediticias significativas", señaló la firma.
No obstante, destacó que en los hechos recientes, además de su gravedad, circularon noticias, fotografías y videos falsos generados con Inteligencia Artificial, lo que puede elevar la ansiedad social, dificultar la gestión de crisis y poner a prueba la capacidad de comunicación institucional del Gobierno.
En el plano fiscal, Moody's apuntó que el aumento de las presiones de gasto llevó a recortes en seguridad; sin embargo, un repunte de la violencia podría forzar una reversión, afectando la consolidación fiscal.
La agencia reiteró que la inseguridad es un riesgo social estructural que eleva los costos para las empresas -incluida la extorsión-, deteriora el entorno operativo y limita el crecimiento económico.
Asimismo, advirtió que la actividad ilícita debilita las instituciones mediante la corrupción y aumenta el riesgo de que recursos ilegales influyan en actores judiciales tras la reforma judicial.
Moody's destacó que la Presidenta Claudia Sheinbaum ha modificado la estrategia de seguridad respecto a la administración anterior, privilegiando mayor confrontación con los cárteles.
Añadió que la cooperación y el intercambio de información entre México y Estados Unidos han aumentado tras haber disminuido en el sexenio anterior.
No obstante, la Administración de Donald Trump ha enfatizado el combate a los cárteles en América Latina, designándolos como organizaciones terroristas, lo que eleva la probabilidad de una intervención directa de Estados Unidos.
Finalmente, la agencia consideró que la gestión gubernamental de posibles episodios de violencia en los próximos meses será determinante de cara a la revisión del T-MEC, en la relación bilateral con Estados Unidos y en el contexto de los preparativos para el próximo Mundial de Futbol.