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Cambian consumidores a sus marcas por inflación

'Hoy vemos un consumidor que toma decisiones mucho más conscientes y que busca una ecuación de valor distinta', Agustín Gutiérrez, socio de McKinsey

Con ingresos presionados por la elevada inflación de los últimos años, el consumidor mexicano ha comenzado a cuestionar prácticas históricas como la lealtad de marca y ha replanteado dónde y cómo realizar sus compras cotidianas, afirmó Agustín Gutiérrez, socio de McKinsey.

"Hoy vemos un consumidor que toma decisiones mucho más conscientes y que busca una ecuación de valor distinta", señaló.

Este cambio ha derivado en una marcada polarización de los canales de venta. Por un lado, crecen con fuerza los formatos de descuento duro, como Tiendas 3B, que han consolidado una propuesta basada en precios bajos, alta penetración de marcas propias y una experiencia de compra superior a la tradicionalmente asociada con este formato.

"Prácticamente el 100 por ciento de los hogares mexicanos compró en un hard discounter en el último año", apuntó.

En contraste, persiste un segmento dispuesto a destinar recursos a indulgencias específicas, ya sea en experiencias o en productos premium. El resultado es una bifurcación clara: austeridad en el gasto cotidiano y selectividad en el consumo discrecional.

El fenómeno se refleja también en la elevada multicanalidad. Según Gutiérrez, 75 por ciento de los consumidores interactúa con ocho o más canales en un periodo determinado: desde tiendas tradicionales y farmacias hasta clubes de precio, mayoristas, venta directa y plataformas digitales. 

"Es probablemente el consumidor más multicanal del mundo; optimiza su gasto por cualquier vía disponible", afirmó.

El comercio electrónico ha ampliado este ecosistema, aunque sigue siendo complementario en un mercado donde predomina el canal físico. No obstante, la interacción digital gana peso tanto en la relación con las marcas como en los puntos de venta.

El e-commerce mantiene tasas de crecimiento elevadas, impulsado por mejoras en logística de última milla y opciones de pago, así como por la competencia entre Amazon y Mercado Libre, a la que se suman jugadores asiáticos como Shein, Temu y Alibaba, con estrategias agresivas en precio.

El entorno, sin embargo, continúa marcado por la incertidumbre: inflación persistente, tensiones arancelarias y crecimiento económico moderado. En este contexto, el Mundial de futbol que se celebrará en el verano podría representar un impulso coyuntural para el consumo.

"Más que por los turistas, será por las propias familias mexicanas, que encontrarán un pretexto para reunirse y consumir", concluyó.

 
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