En San Luis Potosí se han registrado avances sostenidos en materia de seguridad pública con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, de acuerdo con cifras oficiales y reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública se muestra una tendencia a la baja en delitos de alto impacto, particularmente en homicidio doloso, robo de vehículo y secuestro.
Esta mejoría notable es resultado de una estrategia integral aplicada en el sexenio gallardista como se vio el domingo negro en varias partes el país, luego de la detención del cabecilla del CJNG, Nemesio Oseguera “El Mencho”; además hay coordinación con los otros niveles de gobierno, sobre todo con la Guardia Nacional y la Sedena, ciertamente los gobiernos municipales están a la zaga.
Uno de los ejes centrales ha sido el fortalecimiento de la Guardia Civil Estatal, corporación creada al inicio del actual sexenio con el objetivo de profesionalizar y modernizar las tareas de vigilancia. La inversión en equipamiento, patrullas, tecnología de videovigilancia y capacitación ha permitido ampliar la cobertura territorial, en la zona metropolitana y en regiones que históricamente presentaban rezagos en presencia policial.
No podemos pasar por alto que en el sexenio pasado la seguridad pública no fue una prioridad, se relajó la disciplina y cayó el trabajo, los policías estaban replegados, era creciente el número de elementos que realizaban labores de oficina e incluso hasta se permitió su sindicalización, no había liderazgo de los altos mandos, la disciplina desplazó el orden y la responsabilidad, todo se volvió un penoso desastre y la delincuencia aprovechó este vacío institucional.
Ahora, hay coordinación efectiva con fuerzas federales y operativos conjuntos con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, lo que ha incrementado la capacidad de reacción ante eventos delictivos y se han desarticulado células criminales en distintos puntos del estado; el gobernador Gallardo es un cumplido asistente a las Mesas de Construcción para la Paz, a diferencia de alcaldes que han sido muy faltistas y desestiman la importancia de estas reuniones, pero no desaprovechan el tema con fines mediáticos e interpretaciones a modo de las cifras oficiales.
En el ámbito preventivo, la administración de Gallardo ha impulsado programas sociales y de recuperación de espacios públicos bajo la premisa de que la seguridad no se limita al patrullaje. La rehabilitación de parques, el alumbrado público y la promoción de actividades deportivas forman parte de una estrategia que busca atender factores de riesgo asociados a la violencia, esta pauta la vemos en las cuatro zonas de la entidad.
A más de la mitad del sexenio, el balance en seguridad para San Luis Potosí presenta signos positivos que contrastan con periodos anteriores de mayor volatilidad y con las crisis de los estados vecinos como Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco y Tamaulipas. El reto para el gobierno de Gallardo es mantener la tendencia descendente del delito y fortalecer la estrategia y que continúe en el próximo sexenio.