Cientos de personas se congregaron de emergencia este sábado 28 de febrero de 2026 en Times Square para protestar contra la ofensiva militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán. La movilización, organizada por coaliciones como The Answer y The People’s Forum, estalló apenas unas horas después de que el presidente Donald Trump anunciara el inicio de la "Operación Furia Épica".
El reclamo central: Falta de autorización legislativa
El eje de la protesta fue la denuncia de que la acción militar se llevó a cabo sin el consentimiento del Poder Legislativo. Los organizadores y manifestantes calificaron el bombardeo como una "grave violación de la Constitución" y de la Ley de Poderes de Guerra.
Críticas al Ejecutivo: Los líderes de la protesta señalaron que el mandatario actuó de forma unilateral, omitiendo la necesidad de una declaración de guerra o autorización específica del Congreso.
Voces políticas: Esta postura resonó con legisladores demócratas, como Alexandria Ocasio-Cortez y Jim Himes, quienes calificaron la decisión de "desastrosa" por ignorar la fiscalización parlamentaria antes de iniciar las hostilidades.
"Fuera manos de Irán"
Bajo consignas como "Hands off Iran now" (Manos fuera de Irán ahora) y pancartas que rezaban "No a otra guerra por el petróleo", la multitud marchó desde el centro de Manhattan hasta Columbus Circle.
Testimonios: Entre los asistentes se encontraban ciudadanos iraníes-estadounidenses preocupados por sus familias tras el corte total de comunicaciones e internet en el país persa tras los ataques.
Demandas económicas: Los oradores en el evento también vincularon el gasto militar con la desinversión en servicios locales, cuestionando por qué se destinan fondos a bombardeos mientras se recortan presupuestos para educación y vivienda en la ciudad.
Contexto de la escalada
La protesta ocurre en un clima de incertidumbre global tras los reportes de que los ataques habrían alcanzado al líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y la confirmación de represalias iraníes contra bases estadounidenses en el Golfo Pérsico. Mientras el Departamento de Defensa defiende la legalidad de la notificación bajo la Ley de Poderes de Guerra, la calle y gran parte del Congreso insisten en que se ha iniciado una guerra de gran escala sin el debido proceso democrático.