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35 años de Oasis

Hace 35 años nacía en Mánchester una de las bandas más influyentes del britpop: Oasis. Formada en 1991 por los hermanos Liam Gallagher y Noel Gallagher, la agrupación marcó a toda una generación con himnos que aún resuenan en estadios y festivales alrededor del mundo.

Su álbum debut, Definitely Maybe (1994), se convirtió en el disco debut más vendido en la historia del Reino Unido hasta ese momento. Un año después, (What’s the Story) Morning Glory? consolidó su estatus global con temas como “Wonderwall”, “Don’t Look Back in Anger” y “Champagne Supernova”, canciones que definieron el sonido y la actitud de los años noventa.

Oasis no solo representó un fenómeno musical, sino también cultural. En plena batalla del britpop frente a Blur, la banda encarnó la rebeldía de la clase trabajadora británica, con letras directas, guitarras potentes y una confianza desbordada que se convirtió en sello distintivo. Los conciertos multitudinarios en Knebworth en 1996, ante más de 250 mil personas, quedaron grabados como uno de los momentos más emblemáticos del rock británico.

A lo largo de su trayectoria lanzaron discos como Be Here Now, Standing on the Shoulder of Giants y Heathen Chemistry, manteniéndose como referencia del rock alternativo hasta su separación en 2009, tras la ruptura definitiva entre los hermanos Gallagher.

Tres décadas y media después, el legado de Oasis sigue vigente. Sus canciones acumulan millones de reproducciones en plataformas digitales y continúan conquistando nuevas generaciones. Más allá de polémicas y desencuentros, su música permanece como banda sonora de millones de historias personales.

A 35 años de su formación, Oasis no es solo una banda: es un símbolo de una era, una actitud y una manera de entender el rock que aún vibra con fuerza en cada acorde.

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