La Presidenta Claudia Sheinbaum acusó que hay partidos que se resisten a su reforma electoral porque buscan mantener el control de las listas de diputados de representación proporcional, en referencia a las reticencias del PT y el PVEM para respaldar la iniciativa.
Cuestionada sobre el fondo de las reservas de sus aliados, la Mandataria sostuvo que su propuesta no elimina la representación proporcional en la Cámara de Diputados, sino que cambia el mecanismo de selección.
"Hay quien no está de acuerdo, pues porque quiere seguir definiendo su lista de diputados. Respetamos la opinión de todos, pero yo tengo que cumplir con un mandato popular, que fue el compromiso que yo hice durante la campaña", dijo.
Sheinbaum explicó que en el Senado se propone eliminar la lista nacional y mantener dos senadores por entidad, más el primero de minoría, mientras que en la Cámara de Diputados se conserva la fórmula de 300 diputados de mayoría y 200 de representación proporcional.
En este último caso, detalló, los partidos ya no definirían directamente las listas cerradas, sino que los aspirantes tendrían que someterse a votación.
"Lo que cambia es la manera en que son incorporados la representación proporcional, porque a la gente lo que no le gusta son las listas de las cúpulas de los partidos que siempre quedan como diputados sin ir a territorio, sin ir a buscar el voto", señaló.
Ante la pregunta de si teme un revés legislativo, Sheinbaum aseguró que el resultado dependerá del Congreso y no de su Gobierno.
--¿Usted cree que realmente habrá reforma electoral? --se le preguntó.
"Nosotros estamos haciendo la propuesta y ya depende de los diputados y senadores aprobarla", expresó.
Al ser cuestionada si el desenlace tendría impacto electoral, respondió que la ciudadanía evaluará el comportamiento de cada fuerza política.
"Decían, 'es que va a ser una derrota'. No, para la Presidenta pues es un compromiso cumplido. La gente va a decir, 'la Presidenta cumplió'. Eso lo tenemos hasta medido en las encuestas", sostuvo.
La Mandataria recordó que su propuesta contempla reducir en 25 por ciento el financiamiento y el costo del sistema electoral, sin modificar la proporción que corresponde a cada fuerza política.