Rioverde, S.L.P. – Tras un fin de semana marcado por hechos delictivos y narcobloqueos en el estado de Jalisco, decenas de familias potosinas que se encontraban en calidad de turistas o por motivos laborales han emprendido un tenso viaje de regreso a casa.
La experiencia de los viajeros varió drásticamente dependiendo de su situación de hospedaje. En municipios como Rioverde, se reportó que grupos de vacacionistas que se encontraban en Puerto Vallarta y Guadalajara pudieron ser protegidos:
Los hoteles de las zonas turísticas dieron prioridad a quienes ya contaban con reservación, manteniéndolos bajo resguardo en las instalaciones hasta que las autoridades consideraron seguro el tránsito.
El panorama fue crítico para quienes realizaban viajes relámpago. Al no contar con alojamiento, algunos grupos tuvieron que buscar refugios improvisados; se reportó que hubo quienes pasaron la noche en sitios públicos, como el zoológico de Guadalajara, ante la imposibilidad de circular por las carreteras.
Con la reapertura parcial de las vías de comunicación este lunes, los potosinos iniciaron el trayecto de retorno hacia la Zona Media y la capital del estado. Sin embargo, el viaje ha estado lejos de ser tranquilo.
Los testimonios coinciden en una atmósfera de pesadez e incertidumbre al encontrar en su camino los vestigios de la jornada violenta:
Restos de vehículos incendiados a las orillas de las rúas.
Fuerte presencia de fuerzas federales patrullando las fronteras interestatales.
Tramos con circulación lenta debido a las maniobras de limpieza y peritajes en las zonas de conflicto.
Hasta el momento, no se tiene reporte de potosinos lesionados o víctimas directas de los enfrentamientos, más allá del impacto psicológico y las complicaciones logísticas. Las autoridades de transporte recomiendan a quienes aún faltan por retornar:
Viajar exclusivamente de día.
Mantenerse informados a través de canales oficiales sobre el estado de las carreteras en los límites de Jalisco, Guanajuato y San Luis Potosí.
Evitar paradas innecesarias en tramos despoblados.