locales

Pide arzobispo cristiana unión por ataques en Jalisco

El arzobispo expresó su deseo de que las autoridades retomen el control de la situación lo antes posible

San Luis Potosí, SLP.- La violencia que estremeció a Jalisco este fin de semana no solo activó protocolos de seguridad, también tocó fibras personales en San Luis Potosí. El arzobispo potosino, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, reveló que desde muy temprano comenzaron a llegarle mensajes desde su antigua diócesis en San Juan de los Lagos, donde fue obispo durante varios años. Sus antiguos feligreses le pedían algo sencillo pero poderoso, oración.

En su mensaje dominical, el líder católico pidió a la comunidad unirse en plegaria por Jalisco y por otras entidades del país que atraviesan momentos de tensión tras difundirse el asesinato de Nemesio Oceguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

El arzobispo expresó su deseo de que las autoridades “puedan retomar el control de la situación lo antes posible”, y reconoció que los hechos han generado un clima de angustia entre la población.

“Nos duele a todos esta situación, todos queremos poder realizar nuestra vida en el trabajo o en la familia con tranquilidad. Es triste y doloroso, ojalá que las autoridades encargadas puedan resolver pronto la situación”, manifestó.

Más allá de la coyuntura, el mensaje del prelado fue también un llamado directo a quienes participan en actividades delictivas. Les pidió dejar ese camino y arrepentirse, al advertir que la violencia inevitablemente genera más violencia.

Finalmente, invitó a la sociedad a no ceder ante “el camino fácil” que —dijo— el mal suele presentar como opción. “El maligno siempre busca convencer con el camino fácil”, señaló, pero advirtió que termina por complicar la vida de las personas, sus familias y de toda la sociedad. Por ello, convocó a mantenerse firmes en la fe, pues —subrayó— desde ahí también se previenen muchas cosas.

En medio de la incertidumbre, su voz no fue política ni policial, fue pastoral. Pero en tiempos de miedo, incluso la palabra puede convertirse en refugio.

OTRAS NOTAS