La decisión del diputado federal, actor y empresario Sergio Mayer de integrarse a la sexta temporada de La Casa de los Famosos desató una intensa polémica tanto en México como en el extranjero. A poco más de 24 horas de su ingreso al reality producido por Telemundo, el legislador solicitó licencia indefinida a su cargo en la Cámara de Diputados, movimiento que reavivó el debate sobre la compatibilidad entre su función pública y su participación en un programa de entretenimiento.
Ante la ola de críticas, Mayer publicó un video en redes sociales para explicar sus motivaciones. Aseguró que su presencia en el programa no busca generar controversia mediática, sino abrir un espacio de reflexión sobre la relación política y social entre México y Estados Unidos, país donde se transmite el reality. “Hoy la coyuntura nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con Estados Unidos. A través de estos nuevos canales podemos mandar mensajes sobre la importancia de la cultura latina”, afirmó, citando como ejemplo el impacto cultural de figuras como Bad Bunny.
El legislador detalló que la licencia fue solicitada “por un par de meses”, con la confianza de que su suplente continuará con el trabajo legislativo. No obstante, su decisión ocurre en un momento clave para el Congreso, donde se discuten temas de alto impacto como la reforma electoral, lo que ha generado cuestionamientos adicionales.
Mayer también definió el reality como un “gran experimento social” que expone principios, ética y moral de los participantes ante la audiencia. Incluso sugirió que este tipo de formatos podría servir para que aspirantes a cargos públicos muestren su carácter más allá de la imagen institucional.
Desde el ámbito político, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse de fondo y señaló que se trata de un asunto interno de Morena. Mientras tanto, en redes sociales continúan las opiniones divididas entre quienes respaldan su estrategia de comunicación y quienes cuestionan sus prioridades como representante popular.