San Luis Potosí, SLP.- Los gatos son valorados por su independencia y agilidad, características que heredan de su instinto cazador. Sin embargo, esta misma naturaleza suele llevar a sus dueños a caer en el error de creer que no necesitan cuidados médicos. El médico veterinario Juan Castillo Rodríguez advierte que, aunque el hábito de cacería los mantiene alertas y activos (a diferencia de muchos canes), los mininos son vulnerables a enfermedades graves si no se sigue un protocolo de prevención.
Es común que las personas omitan las vacunas y desparasitaciones felinas por considerarlas innecesarias en animales "independientes". No obstante, el especialista señala que desde el mes y medio de edad es vital iniciar el esquema de protección.
Con el esquema básico, vacuna triple felina, leucemia y rabia, con dos semanas de diferencia inicialmente y posteriormente un refuerzo anual.
Aunque los gatos tienen una gran capacidad de adaptación al exterior, el Dr. Castillo Rodríguez enfatiza que son principalmente animales de interiores. Mantenerlos dentro de casa no solo evita peleas y accidentes, sino que previene el contagio de enfermedades virales y reduce el impacto que los gatos tienen sobre la fauna silvestre local debido a su instinto cazador.
Más allá de la medicina, el vínculo entre humanos y felinos tiene una dimensión profunda. En el ámbito de la salud mental y espiritual, se les atribuyen capacidades terapéuticas y de protección.
Su compañía es una herramienta valiosa en el tratamiento de la depresión, la tristeza y la ansiedad. Y popularmente se les considera "limpiadores energéticos", con la capacidad de absorber tensiones del entorno y de sus dueños para transmutarlas.
"El gato no es solo una mascota que se cuida sola; es un compañero que requiere prevención para vivir una vida larga y saludable", concluyó el especialista.