Una nueva tendencia viral ha comenzado a llamar la atención en redes sociales. Se trata del llamado “Hobby Dogging”, práctica que ha ganado popularidad en Berlín, Alemania, donde personas salen a pasear, entrenar y dar órdenes… a perros inexistentes.
Quienes participan en esta actividad utilizan correas y arneses reales, algunos incluso reforzados con alambre o estructuras rígidas, para simular la tensión del tirón, como si realmente hubiera un animal al otro extremo.
¿De qué se trata?
El Hobby Dogging consiste en recrear la rutina de pasear a un perro, pero sin mascota. Los participantes caminan por parques o calles dando indicaciones como “siéntate”, “quieto” o “vamos”, interactuando con un compañero imaginario.
Para algunos, se trata de una forma creativa de disfrutar la experiencia del paseo sin asumir los costos y responsabilidades que implica tener un animal real, como alimentación, cuidados médicos o tiempo permanente de atención.
Otros lo interpretan como un ejercicio de imaginación, juego simbólico o incluso una herramienta para combatir la soledad, especialmente en grandes ciudades donde el aislamiento social puede ser frecuente.
Debate en redes
Como suele ocurrir con fenómenos virales, la tendencia ha generado opiniones divididas. Mientras algunos la consideran una forma inofensiva de expresión personal, otros la ven como una práctica extraña o difícil de comprender.
Hasta el momento no existe un movimiento organizado formal detrás del Hobby Dogging, sino más bien grupos informales y videos compartidos en plataformas digitales que han impulsado su popularidad.
Más allá de la polémica, la tendencia vuelve a evidenciar cómo las redes sociales pueden convertir prácticas individuales en fenómenos globales en cuestión de días.