La senadora Martha Lucía Mícher propuso regular y reabrir el salón de belleza que operaba al interior del Senado de la República, al considerar que se trata de un servicio que puede funcionar de manera formal, transparente y bajo un esquema similar al de otros establecimientos instalados en el recinto legislativo.
De acuerdo con la legisladora, en la sede del Senado ya operan diversos servicios como restaurantes, cafeterías, sucursales bancarias y otros negocios que pagan renta y se encuentran debidamente regulados, por lo que el salón de belleza podría incorporarse bajo ese mismo modelo administrativo sin contravenir las políticas de austeridad.
Mícher sostuvo que la reapertura no implicaría un gasto adicional para el erario si el espacio se concesiona o se establece bajo un esquema de pago por uso, con reglas claras y supervisión institucional.
Debate sobre austeridad
La propuesta ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos sectores consideran que podría tratarse de un servicio práctico para trabajadores y legisladores que pasan largas jornadas en el recinto, otros cuestionan si su operación es congruente con las políticas de austeridad impulsadas en los últimos años.
Hasta el momento, la Mesa Directiva del Senado no ha informado si la solicitud será turnada a comisiones para su análisis formal.
El debate se suma a otras discusiones recientes sobre los servicios disponibles dentro de los espacios legislativos y el uso de instalaciones públicas para actividades complementarias.