La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla aclaró que el resultado positivo a droga en uno de los menores de edad intoxicados se debió a los fármacos administrados durante su estancia hospitalaria y no a la ingesta de fentanilo a través de tamales.
Esto, como parte de una actualización de lo ocurrido el pasado 14 de febrero en la Colonia El Potro, en el Municipio de Huauchinango., caso que escaló hasta la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien ordenó una investigación para esclarecer los hechos.
De acuerdo con reportes, tras ingerir tamales en un puesto callejero, los menores de edad presentaron síntomas de desorientación, vómito y deshidratación, lo que motivó su inegreso al Hospital General de Huauchinango.
La Fiscalía comunicó que una niña de 10 años presentó crisis convulsivas y arrojó un resultado positivo cualitativo a barbitúricos, metadona y fentanilo en la prueba de antidoping.
"Dicho resultado se atribuye a la estancia mayor a 10 horas en el hospital, periodo durante el cual se le administraron medicamentos de uso hospitalario para el manejo clínico de crisis convulsivas, lo que generó el positivo en la prueba", afirmó.
Para deslindar responsabilidades, los peritos llevaron a cabo análisis toxicológicos de orina tanto a los menores de edad como a los adultos que compartieron el alimento, e indicaron que todos resultaron negativos a drogas de abuso.
"Incluyendo barbitúricos, benzodiacepinas, cannabinoides, cocaína y opiáceos", precisó la Fiscalía.
Paralelamente, la FGE aseguró muestras de los tamales para someterlas a un análisis especializado mediante cromatografía de líquidos y espectrometría de masas.
El objetivo de estas diligencias es determinar con precisión la causa real de la intoxicación alimentaria, ya que reportes preliminares indicaban que algunos productos presentaban signos de caducidad.
La institución mantiene abierta la carpeta de investigación por el delito de lesiones culposas y continúa con el desahogo de entrevistas y peritajes para determinar el origen del malestar que afectó a los infantes, quienes ya fueron reportados fuera de peligro y dados de alta.