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El 70% del acoso escolar en SLP ocurre en colegios privados

No se trata solo de una cifra, sino de un diagnóstico que apunta a un problema más profundo, el temor de los docentes a ejercer autoridad

San Luis Potosí, SLP.- En medio del debate sobre la violencia escolar, una afirmación del titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), Juan Carlos Torres Cedillo, encendió la discusión, el 70 por ciento de los casos de bullying se registran en escuelas privadas. No se trata solo de una cifra, sino de un diagnóstico que apunta a un problema más profundo, el temor de los docentes a ejercer autoridad.
 
Torres Cedillo atribuyó este fenómeno al miedo que enfrentan maestras y maestros ante la posibilidad de ser denunciados ante instancias de Derechos Humanos por parte de padres de familia que puedan malinterpretar un correctivo o un llamado de atención. El titular del SEGE, explicó, que en los últimos años se han aprobado leyes y normativas que fortalecen la protección de niñas, niños y adolescentes, pero que, en los hechos, han dejado en una posición vulnerable a los docentes.
 
“El solo señalamiento puede derivar en la pérdida del empleo”, advirtió el funcionario, al señalar que en muchos casos los maestros prefieren evitar confrontaciones para no “meterse en problemas”. Esta omisión, sostuvo, termina por generar un ambiente donde las conductas agresivas entre estudiantes no se frenan a tiempo.
 
En contraste, indicó que en las escuelas públicas existen protocolos y normativas claras que protegen a los docentes siempre que actúen conforme a los lineamientos establecidos. Por ello, hizo un llamado a que las instituciones privadas adopten y refuercen marcos internos que respalden a su personal académico, de modo que el miedo no se convierta en cómplice del acoso escolar.
 
La discusión de fondo es delicada, ¿cómo equilibrar la protección de la niñez con la autoridad pedagógica? En ese punto, la SEGE abre un debate necesario. Porque cuando la disciplina se paraliza por temor y la agresión no encuentra freno, quienes terminan pagando las consecuencias son los propios estudiantes.
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