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Alerta IMEF sobre riesgo de crisis fiscal

En la metodología de las calificadoras de riesgo hay indicadores cuantitativos que ya están en el límite de una degradación de su grado de riesgo

La deuda del Gobierno federal coloca ya a México al filo de una reducción en su calificación de riesgo, lo que implica un peligro de perder su grado de inversión, advirtió Víctor Manuel Herrera, presidente de la Comisión de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
 
 "Los requerimientos financieros del sector público lograron bajar al 4.8% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2025, después de haber llegado al 6% el año pasado, pero seguimos en el límite de que haya una baja en la calificación de riesgo y perder el grado de inversión, pues para ser manejable requiere alcanzar niveles de un 3% o por lo menos un 3.5%", sentenció.
 
 "Si perdemos el grado de inversión, las tasas de interés y los plazos para conseguir crédito van a dispararse para todos los mexicanos y habría una venta masiva de bonos de Gobierno por considerarlos chatarra, lo que traería una depreciación de la moneda por lo menos en un mediano plazo".
 
 Señaló que en la metodología de las calificadoras de riesgo hay indicadores cuantitativos que ya están en el límite de una degradación de su grado de riesgo, como es el caso del nivel de deuda del sector público, que incluye a la de Pemex, CFE y la banca de desarrollo y que ya alcanzó los 19.7 billones de pesos, un 55.8% del PIB.
 
 "En las metodologías de las calificadoras de riesgo, cuando ya la deuda bruta rebasa el 60% como porcentaje del PIB, es cuando uno de los componentes de la calificación se degrada, por lo que ya estamos en el límite y no hay manera de recortar gastos, como pudiera ser el costo financiero o los programas sociales, mientras que la inversión pública ya está en mínimos", explicó.
 
 La calificación de la deuda soberana del Sector Público de Standard & Poor's (S&P), dijo, está en un nivel de BBB estable, a dos escalones de perder el "grado de inversión".
 
 En el caso de la calificación de Moody's, dijo, está en BA2, la cual es equivalente al de S&P, pero con perspectiva negativa, lo que tendría que corregirse en los próximos 12 meses, mientras que la de Fitch, está en BBB-, a un escalón de degradarla a nivel de "chatarra".
 "Pero el país se está endeudando más rápidamente porque la deuda está creciendo en un 5%, pero la economía está creciendo, lo hace a una tasa de sólo un 0.07%".
 
 Otro indicador que llegó al límite en la medición de las calificadoras es el gasto financiero como porcentaje de los ingresos propios que si rebasa consistentemente el 15%, provoca la degradación de otro componente de la calificación, algo que inquieta porque ya lo rebasó y se ubica en un nivel del 16%, muy difícil de bajar porque las tasas de interés con dificultad pueden bajar más debido a presiones inflacionarias.
 
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