Rioverde, S.L.P. – El reciente festejo de San Valentín dejó un sabor agridulce para los floristas establecidos de la Zona Media. La combinación de una creciente competencia y un calendario escolar desfavorable provocó una disminución considerable en las ventas de este 2026, obligando a los comerciantes a ajustar sus estrategias para sobrevivir.
Inocencio Huerta Padilla, florista de la región, explicó que ante la proliferación de puestos temporales y nuevos negocios, los establecimientos tradicionales han tenido que reducir sus pedidos de mercancía. El objetivo es asegurar que lo poco que se venda cubra al menos los gastos operativos como el pago de proveedores, salarios de empleados y servicios básicos (luz, agua, renta).
"Tenemos que pedir menos mercancía para poder ver ganancias, aunque sean pocas. Lo importante es no quedarse con el producto y sacar los gastos fijos", señaló Huerta Padilla.
Un factor determinante en la baja de ventas este 14 de febrero fue el calendario. Al caer en sábado, las florerías perdieron a uno de sus clientes más fieles: el sector estudiantil.
Históricamente, los jóvenes buscan detalles individuales para novias o amigas durante los días de clase; sin embargo, en esta edición 2026, ese fenómeno desapareció, dejando un vacío en las ventas de "menudeo" que solían dar dinamismo a la jornada.
A pesar del panorama retador, el sector masculino —predominantemente joven— fue el que mantuvo a flote la actividad. Los gustos y presupuestos fueron variados. Las flores favoritas son rosas rojas y rosas, girasoles y gerberas en tonos pastel. El lujo, los tulipanes siguen siendo buscados, pero su alto costo limita su rotación.
Los gastos oscilaron desde los 30 pesos (una sola rosa) hasta pedidos especiales de 4 mil pesos, como un arreglo monumental de 280 rosas en forma de corazón.