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80 años de rezago en el Registro Civil

La incorporación al Sistema Nacional es requisito para acceder a la futura CURP biométrica.

El Registro Civil de San Luis Potosí continúa enfrentando un rezago significativo en la digitalización de las actas de nacimiento, un problema que arrastra inconsistencias históricas y representa un desafío clave para la modernización de los servicios de identidad en el estado.
 
Durante décadas, miles de potosinos existieron, pero solo dentro de un libro empolvado. Su identidad estaba escrita a máquina, o a mano, y guardada en una oficialía municipal sin conexión con el país. No aparecían en el sistema nacional. No podían validar su CURP de forma automática. No existían digitalmente.
 
Ese es el rezago que la Dirección del Registro Civil del estado comenzó a enfrentar desde 2021. La titular, Deysi Maribel López Sierra, reconoce que al asumir la responsabilidad encontraron oficialías “en cero de captura”. Incluso, dos de ellas en la capital todavía trabajaban con máquinas de escribir. La escena no es menor, en pleno siglo XXI, la identidad legal de los ciudadanos seguía dependiendo de tecnología del siglo pasado.
 
Problema añejo
El problema no es administrativo, es estructural. El Registro Civil detectó que desde 1940 hasta 2022 miles de actas nunca fueron incorporadas al Sistema Nacional. Es decir, los libros existían, pero las personas no figuraban digitalmente. “La identidad estaba encerrada en las cuatro paredes de esa oficialia”, expone la funcionaria.
 
El dato es contundente, 124 oficialías arrastraban rezagos que hoy chocan con la modernización federal, particularmente con la próxima implementación de la CURP biométrica. Para acceder a ella, el acta debe estar correctamente capturada en el sistema nacional y la CURP certificada. Si el acta no aparece, el trámite se detiene. Primero se corrige el registro; después vendrán los datos biométricos. El retraso, en otras palabras, se convirtió en un obstáculo directo para el acceso a derechos.
 
Rezago no solo tecnológico, también humano
Entre 1940 y 2022, muchos registros fueron elaborados a mano o en máquina de escribir. En ese proceso, surgieron inconsistencias que hoy generan duplicidades. Un ejemplo frecuente, en un libro aparecía “María de la Luz” y en otro, para ahorrar espacio o tiempo, se anotaba “M. Luz”. El resultado, dos identidades para una misma persona.
 
Corregir estos casos implica cotejar con el Registro Nacional de Población cuál versión prevalecerá como la identidad auténtica y realizar enmiendas formales para evitar conflictos legales. La población más afectada es la adulta mayor. Muchas de estas inconsistencias comenzaron a registrarse con mayor frecuencia desde la década de los ochenta, lo que hoy complica trámites de pensión, programas sociales, herencias o certificaciones oficiales.
 
Convenios para abatir el rezago 
Frente a este escenario, el Registro Civil firmó convenios con municipios para incorporar las actas rezagadas. La estrategia busca evitar que las personas tengan que trasladarse a oficinas de enlace o a la Dirección estatal para solicitar la incorporación manual de su documento. En 2025, la dependencia cerró con más de 205 mil actas de nacimiento capturadas, digitalizadas e incorporadas al Sistema Nacional CID. Cada documento implicó un proceso doble, capturar la información en la plataforma nacional y digitalizar la imagen original, algunas con más de 30, 50 u 80 años de antigüedad.
 
Para lograrlo, se conformó una plantilla temporal de 25 personas que, durante tres meses por etapa, trabajan por las tardes capturando alrededor de cinco mil actas. Un esfuerzo que revela la magnitud del atraso acumulado. En 2026 el convenio arrancó con siete municipios, Tamazunchale, Ciudad Valles, Villa de Ramos, Matlapa, El Naranjo, Rioverde y Vanegas. La invitación está abierta para que más ayuntamientos se sumen en las siguientes etapas.
 
Proceso de digitalización apremia
El proceso de digitalización no es solo una mejora administrativa, es una carrera contra el tiempo. La implementación de la CURP biométrica obliga a que cada acta esté en el sistema nacional y validada correctamente. Si no, el ciudadano queda atrapado en un limbo burocrático.
 
La pregunta de fondo es inevitable, ¿Cómo fue posible que durante décadas no se integraran los registros al sistema nacional? ¿Por qué la modernización tardó tanto en llegar a las oficialías?. Hoy, el Registro Civil intenta corregir 80 años de rezago en etapas trimestrales. La digitalización avanza, pero también deja al descubierto una realidad incómoda, en San Luis Potosí, la identidad legal de miles de personas dependió durante generaciones de tinta, papel y buena fe administrativa.
 
Operativos para abatir el atraso
Para enfrentar este rezago, la dependencia estatal ha implementado campañas y convenios con diversos municipios. A finales de 2025, nuevos acuerdos con cinco ayuntamientos permitieron avanzar en la digitalización de más de 50 mil actas de nacimiento, facilitando que estos registros sean consultables desde plataformas electrónicas sin necesidad de acudir físicamente a las oficinas del Registro Civil.
 
Programas anteriores orientados a fortalecer la captura registral en 13 municipios proyectaron la digitalización de 65 mil actas de nacimiento, incluyendo la contratación de personal capacitado para asistir en este proceso, lo que representa un avance significativo frente al rezago acumulado. 
 
Cabe destacar que mientras el Estado se prepara para capturar huellas y biometría, aún hay ciudadanos cuyo primer desafío es algo mucho más básico, que su nombre, tal como fue escrito hace décadas, exista oficialmente en el sistema.
 

 

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