San Luis Potosí, SLP.- Aunque las cifras de nacimientos se mantienen estables en el estado, la forma en que crecen las familias ha cambiado de manera significativa. Ya no se trata de hogares con diez o más hijos, como ocurría en la generación de los bisabuelos, sino de más familias que optan por tener uno, dos o máximo tres hijos. Es una transformación silenciosa que está redefiniendo el mapa demográfico.
La titular de la Secretaría del Registro Civil, Deysi Maribel López Sierra, explicó que, si bien los números actuales no muestran una caída abrupta, sí se observa una disminución cuando se comparan con los de hace 10 o 20 años: “Nuestros bisabuelos tenían de 10 a 18 hijos, nuestros padres ya tuvieron menos, seis o cuatro hijos, y ahora somos una generación que tiene de tres a uno”, señaló.
Sin embargo, el fenómeno no implica que estén naciendo menos niñas y niños en términos absolutos. Por el contrario, durante 2025 los registros han sido constantes. La diferencia radica en que los nacimientos están distribuidos entre más núcleos familiares: “Los números se mantienen, pero repartidos en muchas familias, no como antes que en pocas familias había muchos hijos”, puntualizó la funcionaria.
Este cambio refleja nuevas dinámicas sociales, económicas y culturales. Las decisiones sobre el tamaño de la familia responden hoy a otros factores, estabilidad laboral, planificación, acceso a educación y nuevas prioridades de vida. El resultado es un estado donde la población continúa creciendo, pero bajo un modelo familiar distinto al de generaciones pasadas.