San Luis Potosí, SLP.- El acelerado crecimiento urbano de San Luis Potosí comienza a pasar factura en la infraestructura peatonal. El Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) advirtió que varios puentes peatonales de la capital no cumplen con la normatividad vigente, presentan deficiencias estructurales o, incluso, se encuentran en sitios donde el cruce peatonal ya no es viable ni seguro.
El director del IMPLAN, Javier Ernesto Flores Navarro, informó que se entregó al alcalde un diagnóstico integral sobre el estado de estos pasos elevados. “Nosotros hicimos y le presentamos al alcalde un diagnóstico de todos los puentes, hay puentes que están en desuso, hay puentes que sí se usan mucho y hay puentes que son peligrosísimos, que se vayan a caer, como el puente de Muñoz, donde circular en la noche es jugarse la vida”, expresó.
El señalamiento no es menor. De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-034-SCT2-2011, relativa a dispositivos y condiciones de seguridad en infraestructura vial, así como los lineamientos de accesibilidad establecidos en la NMX-R-050-SCFI-2006 sobre accesibilidad en espacios construidos, los puentes peatonales deben garantizar condiciones mínimas como rampas con pendientes adecuadas (no mayores al 8%), superficies antiderrapantes, iluminación suficiente, barandales seguros, descansos intermedios y accesibilidad universal para personas con discapacidad. Además, deben ubicarse en puntos estratégicos donde realmente resuelvan un conflicto vial y no obliguen a trayectos excesivos o inseguros.
Sin embargo, el diagnóstico del IMPLAN revela que varios puentes no cumplen con estas condiciones, algunos carecen de accesos funcionales para personas con movilidad reducida; otros presentan deterioro estructural, falta de mantenimiento o iluminación deficiente; y hay casos en que, pese a su existencia, los peatones no los utilizan porque implican rodeos largos o representan mayor riesgo que cruzar a nivel de calle.
Uno de los puntos que sí está en análisis es el puente de Salvador Nava, frente a la Clínica 45 del IMSS, donde se proyecta una rehabilitación integral que incluiría la instalación de un elevador. “Sí es complicado ponerle a cada puente un elevador, entonces la idea de ese proceso es cuáles son los que más se utilizan y que más trabajo les cuesta a las personas circular sobre esos y se debe de tomar en cuenta”, explicó Flores Navarro. Añadió que el año pasado fue complicado en materia presupuestal, pero se espera que este año se avance para asegurar la movilidad de personas con discapacidad, adultos mayores o pacientes con problemas de salud.
El caso del puente de Muñoz es particularmente preocupante, además de su alto flujo vehicular, el deterioro y la inseguridad nocturna lo convierten en un riesgo latente. La infraestructura que debería proteger termina generando temor.
El crecimiento urbano sin planeación integral está dejando a los peatones en segundo plano. En una ciudad que se expande con nuevos fraccionamientos, vialidades rápidas y puentes vehiculares, la infraestructura peatonal parece improvisada o reactiva.
Los puentes peatonales, concebidos como soluciones de seguridad, hoy evidencian fallas estructurales, de accesibilidad y de ubicación. Algunos están subutilizados; otros, sobreexigidos; y varios simplemente no cumplen con la norma.
El desarrollo urbano no puede medirse solo en concreto y asfalto. Debe pensarse en quienes caminan, en quienes usan silla de ruedas, en adultos mayores y ciclistas. De lo contrario, las obras que prometen modernidad terminan convirtiéndose en obstáculos. En San Luis Potosí, el reto no es construir más puentes, sino garantizar que realmente sirvan y no que, como hoy advierte el IMPLAN, se conviertan en un peligro para quienes intentan cruzar la ciudad a pie.