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Embajador de Cuba agradece a México tras donación masiva de víveres

El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, expresó ayer su emoción por la solidaridad mexicana con la isla y agradeció la respuesta ciudadana a la campaña de acopio de medicamentos y alimentos organizada por el Colectivo de Solidaridad Militante Va por Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí.
 
“Me siento muy emocionado por la respuesta que ha recibido el llamado a ayudar al pueblo cubano, que no merece la injusticia y la crueldad que aplica Estados Unidos contra Cuba. Gracias es lo único que se me ocurre decir, por la generosidad y la humanidad de los mexicanos y de los cubanos patriotas”, declaró el diplomático.
 
Acudió por la tarde al centro de acopio instalado en el Zócalo ante el bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Donald Trump. Acompañado por su esposa Johana Tablada, segunda jefa de misión, recorrió la carpa donde voluntarios clasificaban arroz, frijol, leche en polvo, sardinas, jeringas y medicamentos que serán enviados a la isla.
 
Desde la mañana, la afluencia fue constante. Jóvenes, familias, jubilados, trabajadores, oficinistas y maestros llegaron con bolsas, cajas y paquetes para sumarse a la consigna de que Cuba no está sola.
 
El centro de acopio –ubicado casi en la esquina de Corregidora y Plaza de la Constitución– permanecerá abierto hasta el 22 de febrero, de 11:00 a 18:00 horas, y recibe alimentos no perecederos, así como material médico de primera necesidad.
 
Francisco Rosas López, del colectivo organizador, calificó la respuesta como “formidable”. Señaló que aunque esperaban buena participación, el volumen de donativos rebasó las previsiones iniciales. Mientras hablaba, camionetas facilitadas por el gobierno capitalino partían hacia una bodega de resguardo cargadas con cajas y costales.
 
Rosas subrayó que se trata de una campaña “de pueblo a pueblo” que posteriormente se sumará a los envíos del gobierno federal. Adelantó que se preparan centros de acopio similares en Puebla, Celaya y otros puntos del país, con el objetivo de ampliar la red solidaria en próximas semanas.
 
Entre los donantes, el enojo contra la política de Washington fue una constante. Las jubiladas María Paz Arroyo y Patricia Galicia llegaron juntas con 60 kilos de arroz, 60 de frijol, 20 paquetes de leche y dos cajas de sardinas. “Me molesta que Trump esté haciendo chingaderas. Somos países latinos y nos tenemos que ayudar”, dijo Arroyo.
 
Galicia, por su parte, destacó que su apoyo es también una forma de gratitud hacia los médicos cubanos que han trabajado en comunidades apartadas de México.
 
Asimismo, estudiantes de posgrado de la Universidad Nacional Autónoma de México abrirán un centro de acopio adicional para apoyar a la isla. La recepción de ayuda se realizará el 17 y 18 de febrero en la Unidad de Posgrado de Ciudad Universitaria, y el 19 y 20 en Las Islas de Ciudad Universitaria, en un horario de 10:00 a 15:00 horas.
 
Sin estridencias, pero con constancia, la jornada en el Zócalo capitalino mostró un flujo ininterrumpido de apoyos y una convicción compartida: que Cuba, insistieron los organizadores y donantes, no está sola.

 

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