San Luis Potosí, SLP.- El robo de identidad en la capital no solo persiste, va en aumento. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana municipal, en 2024 se registraron 221 reportes, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 230 casos, lo que representa un incremento aproximado del 4.07%. Aunque el aumento puede parecer moderado, las autoridades advierten que el fenómeno se ha vuelto más frecuente y, sobre todo, más complejo.
El director de Inteligencia Social, Servando López Contreras, explicó que los 230 reportes del 2025 incluyen folios de atención relacionados con distintas modalidades de suplantación. A la fecha, ninguno de estos casos ha derivado en la apertura de créditos o cuentas departamentales; sin embargo, el grueso de las denuncias se concentra en la toma de control de redes sociales, principalmente WhatsApp y Facebook. En el caso de WhatsApp, los delincuentes acceden a la cuenta y envían mensajes masivos a los contactos solicitando préstamos bajo falsas emergencias. La rapidez del canal y la confianza entre conocidos facilitan el engaño.
En segundo lugar se ubica Facebook, donde el método más común es la ingeniería social mediante enlaces de “phishing” que simulan notificaciones oficiales. El usuario, en un entorno de aparente urgencia, entrega sus datos sin advertir que se encuentra en una página falsa. También se detecta la clonación de perfiles con fotografías públicas y, más recientemente, la creación de cuentas completamente nuevas mediante inteligencia artificial, donde a partir de una sola imagen se genera un banco fotográfico para sostener la identidad falsa.
Las personas adultas mayores son el sector más vulnerable, debido a su menor familiaridad con herramientas digitales. No obstante, también se ha identificado un foco rojo en adultos de entre 22 y 37 años; el 75% de las atenciones corresponde a mujeres. En Instagram, por ejemplo, se han documentado casos de jóvenes de entre 22 y 25 años a quienes les roban contenido para crear perfiles falsos e incluso páginas en plataformas para adultos, generando además posibles fraudes económicos y daños a la reputación.
Las autoridades advierten que el tiempo es clave, si el caso se detecta en las primeras 24 horas, es posible recuperar la cuenta, aun cuando el ciberdelincuente haya activado la verificación en dos pasos. La Policía Cibernética trabaja de forma preventiva y reactiva, notificando incluso a instancias bancarias para bloquear cuentas receptoras de depósitos irregulares. No obstante, para dar de baja un perfil formalmente se requiere denuncia ante la Fiscalía General del Estado, lo que inicia una carpeta de investigación y el proceso de judicialización.
En lo que va de 2026 ya se han atendido 13 casos. Desde 2018, el delito de suplantación de identidad está tipificado en el artículo 187 Bis del Código Penal del Estado, y fue reformado en 2025 para incluir supuestos vinculados a entornos digitales e inteligencia artificial. La sanción contempla de tres a seis años de prisión y multas económicas, además de la reparación del daño.
Especialistas advierten que, aunque existen más de mil carpetas relacionadas con fraudes en el primer trimestre de 2025 en el estado, no todas se clasifican como robo de identidad, aun cuando la suplantación sea el medio para cometer el ilícito. El problema de fondo, señalan, es la baja denuncia, muchos afectados resuelven el daño directamente con el banco y no acuden ante la autoridad, lo que favorece la impunidad y permite que este modus operandi continúe evolucionando.
La autoridad municipal mantiene campañas de prevención y un módulo de atención permanente en el C4, además de la línea telefónica 444 329 3281 para reportes inmediatos. El mensaje es claro, la tecnología avanza con rapidez, pero la prevención y la denuncia siguen siendo las principales herramientas para frenar un delito que ya muestra una tendencia al alza.