San Luis Potosí, SLP.-La reciente aprobación en el Senado de la República de la reforma para reducir la jornada laboral ha encendido las alarmas en el sector industrial. María de Lourdes Medina Ortega, presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA), manifestó su firme desacuerdo con la propuesta, advirtiendo que, bajo los términos actuales, se compromete seriamente la productividad y la operatividad de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).
Para la líder industrial, la obligatoriedad de otorgar dos días de descanso consecutivos atenta directamente contra los ciclos de producción. Medina Ortega subrayó que, en lugar de imposiciones generales, deberían ser las propias empresas del sector manufacturero y de transformación quienes determinen los procedimientos más adecuados para una implementación gradual.
"Lo que el país más necesita en este momento es ser más productivo. Las empresas, de acuerdo con sus propias dinámicas, deben ser quienes diseñen los sistemas de trabajo que les permitan mantener su competitividad", afirmó.
La presidenta de CANACINTRA reconoció que existen referentes globales donde la productividad aumenta gracias a entornos laborales cómodos y colaborativos. Sin embargo, precisó que para transitar hacia este modelo en México, el Gobierno Federal debe jugar un papel activo mediante la concesión de estímulos fiscales y económicos que ayuden a las MiPyMEs a absorber los cambios sin colapsar.
La propuesta contempla una reducción paulatina que se discutirá la próxima semana en la Cámara de Diputados.
Finalmente, Medina Ortega señaló que aún es prematuro cuantificar el impacto total de esta reforma en los costos operativos, pero reiteró que la falta de flexibilidad podría derivar en un encarecimiento de las actividades de las pequeñas unidades económicas del país.