San Luis Potosí, SLP.- En cada acta de nacimiento no solo queda asentado un nombre, también se registran las modas, aspiraciones y hasta los cambios culturales de una sociedad. El 2025 no fue la excepción. De acuerdo con la titular del Registro Civil del Gobierno del Estado, Deysi Maribel López Sierra, este año dejó ver una clara división entre lo tradicional y lo inusual.
Entre los nombres poco comunes registrados en 2025 destacan Dailany, Yasley, Neflai, Kendra, Amira y Daineris. Todos tienen algo en común, solo fueron utilizados una vez en lo que va del año. Son nombres únicos, elegidos por padres que buscan originalidad y una identidad distinta para sus hijas.
En contraste, hay nombres que parecen no perder vigencia. En el caso de las niñas, Sofía, Valentina y María José continúan encabezando la lista de los más populares. “Estos nombres desde hace 15 años atrás son muy comunes y populares; es común ver que compañeritos de esos años para acá tengan una compañera con ese nombre”, explicó la funcionaria. Se trata de nombres clásicos que han logrado mantenerse en tendencia generación tras generación.
La titular del Registro Civil también señaló que, en el caso femenino, se observa mayor variedad y creatividad. “En las niñas son más variantes; sigue habiendo más casos de nombres que no son tan comunes y que están buscando un nombre diferente a sus hijas”, puntualizó. Es decir, mientras algunas familias optan por lo tradicional, otras se inclinan por propuestas originales que marquen diferencia.
En cuanto a los niños, la historia es distinta. Los nombres más recurrentes en 2025 fueron Santiago, Sebastián y Mateo, siendo Santiago el más popular del año. A diferencia de lo que ocurre con las niñas, en los varones predominan nombres considerados clásicos o bíblicos.
“Es más común que encontremos nombres raros para el género femenil porque en niños son más básicos. Hubo una etapa hace cinco años que a todos los niños les querían poner Brayan o el nombre de un artista o futbolista; fue como el modismo de esos años, pero después se regresó a los comunes: Santiago, Sebastián, Mateo o bíblicos”, explicó López Sierra.
La tendencia para 2026, adelantó, podría mantenerse en los nombres tradicionales. Sin embargo, los nombres poco comunes cambian constantemente, ya que suelen registrarse solo una vez y no se repiten con frecuencia.
En lo que respecta a los primeros registros de enero de 2026, ya comienzan a perfilarse nuevos favoritos. En niñas destacan Regina y María José como los más utilizados en el arranque del año. En niños, empiezan a aparecer con mayor frecuencia Liam, Lian y Noha, aunque este último es el que predomina hasta el momento.
Así, entre lo clásico y lo innovador, el Registro Civil se convierte en un termómetro social que cada año revela cómo cambian las preferencias de las familias. Porque detrás de cada nombre hay una historia, una intención y, sobre todo, la huella de una época.