México ya suministra múltiples productos clave a Estados Unidos, cuenta con fortalezas que lo convierten en un 'aliado natural' y es un socio necesario para que ese país
El golpeteo político y arancelario de Estados Unidos no ha desmarcado a México como un destino atractivo para la inversión y, de cara al futuro, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un importante punto de anclaje para el financiamiento asociado al nearshoring, consideró Jenny Johnson, CEO global de Franklin Templeton, una de las mayores operadoras de fondos de inversión del mundo, con 1.7 billones de dólares en activos bajo gestión.
En el proceso de relocalización de cadenas productivas, México ya suministra múltiples productos clave a Estados Unidos, cuenta con fortalezas que lo convierten en un "aliado natural" y es un socio necesario para que ese país diversifique su producción y reduzca su dependencia de China, destacó.
A modo de balance, ¿qué tanto se han afectado las inversiones en México por la guerra arancelaria de Donald Trump?
Pienso que, de hecho, han aumentado las inversiones en México. Las ha aumentado porque el concepto del nearshoring es la relocalización, regresar la manufactura, y México está en una posición perfecta para suministrar productos a Estados Unidos, y lo vemos porque 80 por ciento de las exportaciones mexicanas se van a ese país.
México está en muy buenas condiciones para aprovechar lo que yo llamaría, no la desglobalización, sino el de-risking, deshacerse del riesgo, es decir, los países están tratando de autoposicionarse. México y Estados Unidos están muy cercanos y, aunque hay mucho ruido sobre los aranceles, el arancel (que paga) México es una tarifa bastante pequeña. La realidad es que Estados Unidos sabe que necesita a México para manufacturar y diversificarse frente a China.
¿Reformas como la del Poder Judicial no desalientan las inversiones en México?
La evidencia está en los datos. La Inversión Extranjera Directa ha aumentado, lo que muestra que los inversionistas extranjeros mantienen una visión positiva. Sí considero importante contar con un Poder Judicial independiente; vemos una tendencia global en la que los poderes ejecutivos buscan reducir esa independencia. Sin embargo, México tiene muchos otros factores positivos que siguen atrayendo inversión extranjera.
Desde su perspectiva global, ¿qué fortalezas tiene México como país?
En primer lugar, la cercanía con Estados Unidos. El consumidor estadounidense sigue siendo fuerte y hay muchas oportunidades. Con el nearshoring y, francamente, con la confianza que Estados Unidos tiene en México, cuando se habla de aliados estratégicos, México es un aliado natural.
También hay que considerar que muchos mexicanos viven en Estados Unidos, lo que genera una fuerte integración cultural. Además, la demografía es clave: una población joven y en crecimiento. América Latina cuenta con abundantes materias primas y México puede desempeñar un papel central al manufacturar productos con insumos regionales y encargarse de la producción final.
¿Qué bases podrían potenciar la materialización del nearshoring?
Si podemos llegar a acuerdos y alianzas dentro del T-MEC , eso brinda seis años de certidumbre, lo que incentiva a las empresas a invertir y manufacturar en México, con la seguridad de que la relación comercial se mantendrá estable. Eso es importante.
¿Qué podría mover el mundo de las inversiones en 2026?
Las oportunidades estarán en continuar la relocalización y reestructuración de las cadenas de suministro, particularmente trayendo manufactura a México desde países como China. Pienso que eso es una enorme oportunidad, que México y Estados Unidos trabajen de forma más estrecha porque la economía estadounidense sigue siendo la economía más grande del mundo. Aunque habrá ruido en torno a los aranceles y al T-MEC, porque EU quiere ciertas cosas, pero eso es temporal. Y honestamente, si hay mucho ruido, probablemente es una oportunidad para invertir por ese ruido. Si reacciona negativamente el mercado, es una oportunidad de invertir porque vamos a salir ganando del otro lado.
¿Qué consejo daría a los inversionistas para navegar la incertidumbre ante la revisión del T-MEC?
Los mismos que daría a cualquier inversionista global. Tres puntos clave:
Primero, diversificar el portafolio. Siempre surgen sorpresas: la pandemia de Covid-19, la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Estas situaciones ocurren constantemente.
Segundo, no intentar calendarizar el mercado; no se puede anticipar con precisión cuándo vendrán los momentos difíciles.
Y tercero, reinvertir las utilidades. El proceso de interés compuesto es fundamental.
Estas tres estrategias han demostrado ser las más importantes para construir y proteger un portafolio de inversión.