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¿Cómo bajar de peso de una manera sana?

El desarrollo de la microbiota es una parte fundamental para una buena condición física

Rioverde, SLP.- Después de las fiestas decembrinas, la rosca de reyes y los tamales de la Candelaria, muchas personas comienzan a buscar el cambio de hábitos en la alimentación para ser saludables, una transformación que, sin embargo, en muchos de los casos no es tan fácil.

Cambio de Hábitos

Fariza Torres Limón, nutrióloga, dio a conocer que después de un largo periodo de aumento en la cantidad de comida y la ingesta de azúcar, se crea ansiedad o necesidad de alimentos procesados, sin embargo es recomendable iniciar un cambio de hábitos permanentes que sean positivos para la salud.

Así, señaló que es recomendable comenzar por cosas pequeñas, como bajar el consumo de azúcar, dejar de tomar refrescos, jugos, aguas de sabor que contienen mucha azúcar e inclusive tomar el clásico café matutino sin azúcar.

Otra de las recomendaciones es comenzar a hacer ejercicio, como marcar al menos seis mil pasos diarios, regresar al gimnasio, CrossFit, TRX, natación, cada persona a su ritmo.

Además, cuidar el consumo de agua, debido a que es común confundir la sed con hambre, por lo que hay que cuidar la hidratación en el cuerpo y realizar chequeos de glucosa, insulina, colesterol y triglicéridos, así como la presión arterial.

Microbiota

La microbiota son todos los microorganismos que viven en el intestino y que son considerados “nuestro segundo cerebro”; cada vez se cuenta con mayor información de este organismo que regula muchas funciones de nuestro cuerpo. Los microorganismos ayudan a digerir los alimentos y ayudan a la sana digestión.

En el proceso la microbiota regala al cuerpo ácidos grasos de cadena corta, que son considerados combustible para el cuerpo y que previenen de enfermedades como demencia, depresión, cáncer, alzhéimer, acné y síndrome de intestino irritable.

¿Cómo mantener sana la microbiota Intestinal?

La nutrióloga Torres Limón, estudiante de maestría en microbiota, señaló que se recomienda hacer ejercicio, comer mucha fibra, verduras, frijoles, lentejas y productos fermentados, como el kéfir, chucrut, kombucha, búlgaros de agua para fomentar el desarrollo de la microbiota. En especial el féfir ha mostrado gran evidencia científica sobre sus beneficios.

Para comenzar a tomarlo se recomienda comenzar con 50 mililitros; en caso de no presentar distensión, se puede aumentar a 100 mililitros diarios. Los niños también pueden ingerir el kéfir, mezclado con algún producto que les guste como el yogurt.

Las personas que no pueden consumir los productos fermentados son bebés prematuros o que no han comenzado alimentación complementaria o menores de un año, adultos mayores que estén comprometidos con su salud, o personas que vivan con enfermedades activas graves o tratamientos oncológico, sin embargo, el resto de la población puede consumirlo con beneficios para la salud.

Al mismo tiempo, señaló que no todos los alimentos fermentados son un probiótico; para llegar a serlo deben de tener buena cantidad de microorganismos que superen el ácido del estómago y lleguen vivos hasta el colon para colonizar.

 

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