El Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ) destituyó a 3 funcionarios e inhabilitó a otros 13 hasta por un año para ejercer cargos públicos, por supuestos abusos e irregularidades en la Unidad de Notificadores Común de los Tribunales Colegiados de Circuito en la Ciudad de México.
La Comisión de Disciplina del TDJ separó de sus cargos a dos jefes y 14 auxiliares por acoso laboral y sexual, lenguaje altisonante, conductas misóginas y por contratar a personal ajeno al Poder Judicial de la Federación para llevar a cabo las notificaciones, según un comunicado.
Los servidores públicos primero estuvieron suspendidos de manera precautoria hasta por 90 días y después fueron sancionados por la comisión del tribunal, durante su más reciente sesión ordinaria.
"Después de un análisis pormenorizado de las pruebas que obran en el expediente del procedimiento administrativo, la Comisión de Disciplina concluyó que las personas involucradas no preservaron el profesionalismo que exige la función judicial, por lo que resolvió sancionar a trece servidores públicos con suspensiones de entre 30 y 90 días de su actual cargo", señaló.
"Así como con la inhabilitación para el desempeño de cualquier empleo, cargo o comisión en el servicio público por un término de 3 meses a un año, mientras que otros tres servidores públicos fueron destituidos de su cargo por diferentes causas previstas en la ley".
Según el TDJ, el Órgano de Investigación de Responsabilidades Administrativas sustentó que los denunciados ejercían de manera reiterada actos de violencia laboral en contra de sus subalternos y compañeros de trabajo, "mediante el uso de lenguaje altisonante, así como comportamientos agresivos, amenazantes, intimidatorios y ofensivos".
"Obran también en el expediente constancias probatorias de conductas de carácter misógino y de connotación sexual no consentida, que vulneraron la esfera íntima de las personas afectadas a través de contacto físico indebido", señaló.
Según el órgano disciplinario, también se acreditó que los funcionarios "ejercían, de forma sistemática, acoso laboral, ya que grababan, fotografiaban, seguían y vigilaban a compañeras y compañeros de trabajo, así como a un superior jerárquico, sin su consentimiento".
"Uno de los servidores públicos sancionados incurrió en conductas de acoso sexual al emitir comentarios y realizar acercamientos de connotación física no consentidos y reiterados, lo que generó un entorno laboral hostil para una funcionaria judicial", añadió.
Indicó que en los procedimientos también quedó demostrado que los implicados empleaban indebidamente a personas ajenas al PJF para notificar los acuerdos y resoluciones de los tribunales colegiados, evadiendo sus responsabilidades laborales.
Igualmente, no acataban las órdenes de sus superiores jerárquicos y, en ocasiones, se presentaban a trabajar en "condiciones inaceptables" para el servicio público.