San Luis Potosí, SLP.- En el ámbito municipal, la violencia contra las mujeres aparece semana a semana en los registros oficiales, aunque no siempre logra convertirse en una denuncia formal. De acuerdo con cifras presentadas por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Juan Antonio Villa Gutiérrez, en la capital potosina se reciben en promedio entre 12 y 13 reportes semanales relacionados con posibles agresiones contra mujeres, canalizados a través de Puerta Violeta y la Instancia Municipal de las Mujeres.
Sin embargo, el dato revela una realidad más compleja, sólo alrededor de cinco de estos reportes corresponden a casos confirmados de violencia, mientras que el resto se queda en llamados preventivos o situaciones en las que las víctimas deciden no continuar con un proceso legal. En términos prácticos, esto significa que más de la mitad de las alertas no avanzan, no porque la violencia no exista, sino porque denunciar sigue siendo una decisión cargada de miedo, presión social y desconfianza institucional.
Cada semana, explicó el funcionario, entre tres y cuatro agresores son puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado, pero únicamente cuando la víctima presenta una denuncia formal. El obstáculo es estructural, el delito de violencia familiar se persigue a petición de parte, lo que traslada el peso del proceso legal a mujeres que, muchas veces, siguen conviviendo con su agresor o dependen económicamente de él.
Aunque no todos los casos escalan a homicidios o feminicidios, las autoridades reconocen que la mayoría de las agresiones se manifiestan en forma de lesiones físicas, psicológicas o amenazas, principalmente dentro del entorno familiar. Es decir, la violencia ocurre en espacios que deberían ser seguros y, precisamente por eso, resulta más difícil de romper.
El contexto se vuelve aún más preocupante si se observa el panorama estatal. Este es ya el cuarto caso en al menos dos meses de 2026 relacionado con muertes violentas de mujeres. Hasta el 26 de enero, se habían reportado al menos tres fallecimientos de mujeres en San Luis Potosí, todos bajo investigación con protocolo de feminicidio o como homicidio doloso, según reportes preliminares.
Las cifras oficiales muestran que la violencia contra las mujeres no es un fenómeno aislado ni excepcional, sino una constante que avanza entre reportes, omisiones y procesos inconclusos. El contraste entre la cantidad de llamados de auxilio y el reducido número de denuncias formales deja al descubierto una falla de fondo, mientras no existan mecanismos que protejan de manera efectiva a las víctimas y reduzcan el costo emocional y social de denunciar, la violencia seguirá acumulándose en expedientes incompletos hasta que, en algunos casos, sea demasiado tarde.