San Luis Potosí, SLP.- La muerte de Miguel Ángel, estudiante del Cobach 26, no puede quedar atrapada en la indiferencia ni diluirse en el paso del tiempo. Así lo expresó la Iglesia católica en San Luis Potosí, que alzó la voz para exigir a las autoridades una investigación ágil, clara y efectiva que permita identificar y detener al responsable del homicidio del adolescente.
El vocero del Arzobispado potosino, Tomás Cruz Perales, señaló que el reclamo de los padres del joven es legítimo y urgente, por lo que hizo un llamado directo a las instancias encargadas de la procuración de justicia para que atiendan el caso con seriedad y sin dilaciones. Subrayó que la prioridad debe ser el esclarecimiento de los hechos y el castigo a quien resulte responsable de la agresión que terminó con la vida del estudiante.
Si bien reconoció que es natural que los jóvenes busquen espacios para convivir y reunirse, advirtió que cuando estas dinámicas se ven atravesadas por excesos, consumo de sustancias o la presencia de armas, el resultado puede ser fatal. En ese contexto, lamentó que el acceso a armas, tanto blancas como de fuego, sea cada vez más frecuente entre menores de edad, una problemática que —dijo— no es nueva, pero sí cada vez más alarmante.
Cruz Perales enfatizó que el asesinato de Miguel Ángel no debe entenderse como un hecho aislado, sino como parte de una violencia estructural que desde hace años impacta de manera directa a la juventud en el país. Riñas, ataques y muertes violentas de jóvenes se han vuelto episodios recurrentes, reflejo de una crisis social que sigue cobrando vidas y dejando familias marcadas por la pérdida.
La Iglesia insistió en que la justicia no solo es una demanda de los padres de Miguel Ángel, sino una necesidad para la sociedad entera, que exige respuestas claras y acciones firmes frente a hechos que no pueden normalizarse ni quedar impunes.