La edición 68 de los Premios Grammy 2026 sumó un nuevo episodio de confrontación política y cultural luego de que el exactor Eduardo Verástegui lanzara duras críticas contra Bad Bunny, a raíz del discurso que el cantante ofreció durante la ceremonia en contra del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE.
A través de su cuenta en X, Verástegui calificó la música del artista puertorriqueño como “basura tóxica” y sostuvo que sus letras no aportan valores positivos a la sociedad. En una serie de publicaciones, el también activista señaló que, aunque los gustos musicales pueden ser subjetivos, existe una diferencia clara entre música y lo que él describió como “ruido” con letras que, a su juicio, denigran al ser humano. “Ese ruido no edifica, no educa y no le hace bien a la juventud, y mucho menos a los niños”, escribió, refiriéndose directamente al llamado “Conejito Malo”.
Hay música que, subjetivamente, puede gustarte o no, y eso está bien.
— Eduardo Verástegui (@EVerastegui) February 2, 2026
El gusto es personal.
Pero una cosa es música y otra muy distinta es ruido, cantado con la boca llena de comida y con letras que denigran al ser humano. Eso ya no es una cuestión de gustos: es objetivamente…
Las declaraciones del exactor se enmarcan en su abierta simpatía por el presidente estadounidense Donald Trump, a quien ha defendido públicamente y a quien considera el mejor mandatario que ha tenido Estados Unidos. La postura de Verástegui contrasta con el mensaje que Bad Bunny llevó al escenario de los Grammy, donde convirtió su discurso de agradecimiento en una protesta contra las redadas migratorias impulsadas por la actual administración.
El momento ocurrió en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, cuando Bad Bunny subió al escenario tras ganar el premio a Mejor Música Urbana por su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS. “¡Fuera ICE!”, expresó el cantante ante una audiencia global, para luego afirmar que el odio “solo genera más odio” y defender a la comunidad latina. “No somos salvajes, no somos animales, no somos extraterrestres. Somos humanos y somos estadounidenses”, añadió.
La postura del artista fue respaldada por otras figuras del ámbito musical, entre ellas Alejandro Sanz, quien aplaudió el mensaje y se sumó a las críticas contra las políticas migratorias de Trump. Bad Bunny cerró la noche como uno de los grandes protagonistas de la gala, al llevarse tres galardones, incluido el Grammy a Mejor Álbum del Año.