San Luis Potosí, SLP.- El consumo de alcohol en la vía pública dejó de ser un problema aislado para convertirse en uno de los principales dolores de cabeza de la autoridad municipal. En la capital potosina, esta conducta concentra cerca del 30 por ciento de las faltas administrativas, una cifra que obliga a replantear la forma en que se atiende el fenómeno, más allá de la lógica punitiva.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Juan Antonio Villa Gutiérrez, explicó que este comportamiento se detecta principalmente en reuniones de jóvenes en espacios públicos, aunque fue enfático en marcar una línea clara, no se trata de delitos de alto impacto ni de hechos delictivos mayores, sino de conductas administrativas que requieren un tratamiento distinto.
Lejos de recurrir a operativos agresivos, la corporación municipal ha optado por una estrategia que pone en el centro el respeto a los derechos humanos y la atención a las causas, evitando acciones que deriven en abusos o violaciones a las garantías individuales. “Nosotros siempre nos hemos fijado mucho en no violentar garantías individuales”, subrayó el funcionario.
Actualmente, alrededor de 120 personas cumplen sanciones de trabajo comunitario por diversas faltas administrativas, de las cuales una parte importante está relacionada con el consumo de alcohol en la vía pública. Sin embargo, Villa Gutiérrez aclaró que no todos los casos obedecen al mismo motivo, aunque estimó que aproximadamente tres de cada diez sanciones sí están vinculadas a esta práctica.
Ante la percepción ciudadana de que se requieren operativos más duros, el secretario precisó que no existe, hasta ahora, una solicitud formal para implementar acciones especiales, como el operativo “Comboy” de la Guardia Civil Estatal. No obstante, dejó abierta la puerta a la coordinación interinstitucional. “En el momento en que nos sienten a la mesa para establecer una estrategia clara, nos sumaremos en lo que sea en beneficio del mismo”, afirmó.
Villa Gutiérrez reconoció que la situación en las calles no puede ignorarse, pero insistió en que la respuesta debe ser integral y bien definida. “La situación está para atenderse, pero con una estrategia clara de seguridad y atendiendo las causas desde la raíz”, concluyó.