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Vandalismo golpea al alumbrado público

Esta práctica se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza operativos y financieros del Ayuntamiento

San Luis Potosí, SLP.- No es una falla técnica ni un descuido administrativo. El apagón recurrente en vialidades y espacios recién rehabilitados de la capital potosina tiene un origen más profundo y costoso, el robo deliberado del cableado del alumbrado público, una práctica que se ha convertido en uno de los principales dolores de cabeza operativos y financieros del Ayuntamiento.
 
El director de Servicios Municipales, Cristian Azuara Azuara, advirtió que este problema ya no se limita a incidentes aislados, sino a una conducta reiterada que golpea directamente a las zonas donde el gobierno municipal acaba de invertir recursos para mejorar la imagen urbana.
 
“Casi siempre golpean donde ya se ha inaugurado algo”, señaló el funcionario, al enlistar puntos críticos como avenida Carranza, la Alameda, el Acceso Norte —a la altura del Puente Naranja— y avenida de la Paz, espacios donde el vandalismo ha sido constante y estratégico.
 
El caso del Acceso Norte ejemplifica la magnitud del problema, en lo que va del año, el cableado ha sido dañado al menos en tres ocasiones, y en el incidente más reciente no solo fue cortado, sino retirado completamente, lo que Azuara calificó como uno de los golpes más severos registrados en esa zona.
 
El impacto va más allá de reemplazar cables. Cada acto vandálico implica la reconstrucción de circuitos completos, mayor tiempo de intervención, uso de personal especializado y un gasto extraordinario que termina afectando al erario municipal. “No es solo el cable lo que se pierde, sino todo el daño que se genera al sistema”, subrayó.
 
Azuara también puso el foco en la reacción ciudadana ante la falta de alumbrado, especialmente en redes sociales y blogs, donde se exhiben zonas oscuras sin que siempre exista una denuncia formal. Recordó que la atención al servicio depende en gran medida de los reportes ciudadanos. “Tenemos una regla no escrita, el alumbrado debe quedar restablecido en un máximo de 24 horas, pero siempre es necesario contar con una denuncia para poder atender”, explicó.
 
Ante la reincidencia de estos hechos, el Ayuntamiento ya trabaja en estrategias preventivas, particularmente en la Alameda, donde los robos son frecuentes, incluyendo acciones para reforzar y proteger los ductos del alumbrado público.
 
Además, este miércoles se presentará la denuncia formal por los daños en Acceso Norte, con el respaldo de la Secretaría de Seguridad, que ha dado seguimiento mediante cámaras de videovigilancia. El director recordó que recientemente ya se logró identificar a una persona que dañó infraestructura urbana, cuya evidencia fue turnada a la Fiscalía.
 
El mensaje es claro, el sabotaje al alumbrado no solo deja calles a oscuras, también encarece la operación municipal y afecta a toda la ciudad. Un problema silencioso que, lejos de ser menor, se ha convertido en un lastre constante para los servicios públicos.
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