A casi 20 años del estreno de El Diablo Viste a la Moda, Meryl Streep y Anne Hathaway regresan al universo de la alta costura con la esperada segunda entrega de la cinta, cuyo estreno está programado para el 1 de mayo de 2026.
El Diablo Viste a la Moda 2 retoma la historia de Miranda Priestly (Streep), la temida editora en jefe de la revista Runway, quien ahora enfrenta el declive del periodismo impreso y lucha por mantener su relevancia en una industria editorial en plena transformación.
En este nuevo escenario, Priestly se ve obligada a confrontar a Emily Charlton (Emily Blunt), su ex asistente, quien se ha convertido en una poderosa ejecutiva de una firma de lujo que controla los fondos publicitarios clave para la supervivencia de Runway.
Por su parte, Anne Hathaway vuelve como Andrea Sachs, la joven periodista que en la cinta original ingresó como asistente junior de Priestly en Nueva York, pero ahora desde una nueva posición como editora de contenidos, reflejando la evolución profesional del personaje.
"Lo curioso es que cambiaste, de verdad te ves mucho más cambiada, pero te dejaste las cejas igual", le dice Emily a Andy en el tráiler lanzado por 20th Century Studios.
Estrenada en 2006, El Diablo Viste a la Moda fue un éxito rotundo de crítica y taquilla, al recaudar 326 millones de dólares a nivel mundial y consolidarse como un clásico contemporáneo del cine sobre moda, poder y trabajo.
Además de Streep, Hathaway y Blunt, la secuela contará con el regreso de Stanley Tucci, Tracie Thoms y Tibor Feldman. A ellos se suman Kenneth Branagh y Patrick Brammall, quienes interpretarán los intereses amorosos de Miranda Priestly y Andrea Sachs, respectivamente.
El reparto se amplía con la incorporación de Simone Ashley, Lucy Liu, BJ Novak, Justin Theroux, Lady Gaga y Pauline Chalamet, así como las estrellas de Broadway Helen J. Shen y Conrad Ricamora, y el comediante Caleb Hearon.
De acuerdo a Variety, la dirección vuelve a estar a cargo de David Frankel, mientras que Aline Brosh McKenna firma nuevamente el guion.
La producción corre a cargo de Wendy Finerman, con Michael Bederman, Karen Rosenfelt y McKenna como productores ejecutivos.